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El desconocido salto internacional de Alejandro Weinstein en el rubro vitivinícola

El desconocido salto internacional de Alejandro Weinstein en el rubro vitivinícola

Tras una asociación con el fondo L Catterton, uno de los mayores fondos estadounidenses y entre cuyos inversionistas figura el grupo tras Louis Vuitton, se transformó en co-controlador de dos viñas en Argentina: Luigi Bosca y Susana Balbo.

Por: Azucena González | Publicado: Sábado 1 de julio de 2023 a las 21:00
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Alejandro Weinstein es un activo empresario y emprendedor, que tras vender el negocio histórico y familiar CFR Pharmaceuticals (Recalcine) a la internacional Abbott, en 2014, comenzó un proceso de diversificación en industrias de alta tecnología e innovación en el mundo, no en Chile. 

A través de Olive Tree Ventures (OTV), invirtió en diversas compañías tecnológicas y de telemedicina, muchas basadas en Israel, y con los fondos de private equity de nombre HPH, en Estados Unidos, hizo lo propio en la industria de nutracéuticos, salud y bienestar, entre otros. Además, invirtió en el grupo farmacéutico de origen colombiano Procaps, junto a José Minski.

Pero en paralelo, en Chile desde 2014 había comenzado a desarrollar junto a su familia una veta de negocios en un rubro mucho más tradicional, el vitivinícola. En 2014 debutó adquiriendo los activos de la viña William Cole, ubicada en Casablanca. Y tres años más tarde compró en ese mismo valle la Viña Quintay, entre cuyos socios estaban el ex ministro de Hacienda Felipe Larraín y de Economía Felipe Morandé. Con ambas firmas dio origen al grupo que hoy se conoce como Tapihue Wines.    

Y es en este último negocio viñatero en el que silenciosamente concretó su salto internacional, asociado a un actor mundial. Se trata de L Catterton, uno de los mayores fondos estadounidenses, una firma de capital privado entre cuyos mayores inversionistas figura el grupo tras LVMH (Louis Vuitton), liderado por Bernard Arnault. 

Ambos concretaron dos compras en Argentina que si bien ocurrieron ya hace algún tiempo, hasta ahora no era conocida su participación en estos deals. Una de las compañías adquiridas es la centenaria Luigi Bosca, y la otra la viña ultra premium Susana Balbo. 

A través del fondo Latin America III, primero entró L Catterton a Luigi Bosca, en 2019, y “un tiempo después”, dicen fuentes que conocen de este negocio, lo hizo Weinstein, a través de una sociedad ligada a su familia. Y ambos siguieron los mismos pasos con la otra compañía trasandina, Susana Balbo. Ambas vitivinícolas se ubican en Mendoza y como buenos vinos argentinos tienen una fuerte impronta en la cepa Malbec, sin perjuicio de que trabajan también con otras cepas.

Conocedores de la operación cuentan que las viñas adquiridas son 30 veces más grandes que la operación que Weinstein tiene en Chile en el rubro.
Consultado Alejandro Weinstein por estos negocios, no fue posible obtener una respuesta.  
 

De la tecnología a las viñas

Personas al tanto de estos negocios explican que ambos socios ejercen el control de las dos firmas con un alto porcentaje entre ambos, entre el 70 al 80% en las vitivinícolas, actuando Weinstein como socio (es decir, no es un aportante o coinversor del fondo de L Catterton).

En total ambas compras habrían significado recursos por sobre los US$ 80 millones, y en órdenes de magnitud, las viñas adquiridas son 30 veces más grandes que la operación que Weinstein tiene en Chile en el rubro.  

Weinstein concretó su parte con un mix entre capital y con el aporte de las marcas de Tapihue Wines (de Viña Quintay y William Cole), de modo que este portafolio marcario sea comercializado a través del nuevo holding que ahora integran también Luigi Bosca y Susana Balbo, que tiene mejores redes de distribución en el mundo, y escala, con miras a profundizar su presencia en los mercados de Estados Unidos, Europa y China.  

Esta operación no involucró los activos físicos de Tapihue Wines, los viñedos y bodegas propios ubicados en Casablanca, y otros que operan a través de contratos en Maipo, Colchagua y Leyda, que siguen siendo parte de Tapihue Wines.

En total, estos viñedos suman más de 300 hectáreas, 130 en el Valle de Casablanca y 200 hectáreas con estos contratos de largo plazo en los otros valles nombrados. Con este portafolio la familia Weinstein cerró otro negocio con la viña italiana Querciabella (ver recuadro). 

Quienes conocen estas operaciones indican que las dos compañías mendocinas siguen funcionando de manera independiente, no se han fusionado, pero que responden a un mismo criterio de administración, con un holding que controla a ambas.  

Viña Luigi Bosca, en Argentina 
¿Por qué Weinstein invirtió en este negocio vitivinícola, si en el pasado reciente su foco ha estado en otros mercados geográficos y sobre todo en alta tecnología?
Un cercano dice que vio que si se saca de la ecuación a los grandes holdings líderes (Concha y Toro, San Pedro y Santa Rita, esta última relacionada a Diario Financiero), las viñas en Argentina son mucho más rentables que las chilenas, con mejores márgenes, precios promedio más altos, uvas más baratas y canales de distribución mejor logrados en la exportación. Susana Balbo es de hecho la que tiene los mejores precios de exportación promedio.
   

Quiénes son las viñas mendocinas

Luigi Bosca es una centenaria viña argentina, cuyo origen data de 1901, tras la llegada a la región de un inmigrante español, Leoncio Arizu, quien arribó a Luján de Cuyo. Con viñedos ubicados en Luján de Cuyo, Maipú y Valle de Uco y marcas como la propia Luigi Bosca, Paraíso y Los Nobles, entre otras, la firma es una de las principales marcas del mercado interno.

Posee más de 400 hectáreas en total entre los distintos predios. En la actualidad es la cuarta generación de esta familia la que sigue vigente, representada por Alberto Arizu (hijo), quien fue presidente de Wines of Argentina. 

Susana Balbo, a su turno, debe su nombre a su fundadora, la empresaria Susana Balbo, quien en 1981 recibió su título de Licenciada en Enología y años después, tras trabajar en diversas bodegas y venciendo el desafío de ser una mujer en una industria aún dominada por hombres en esas épocas, en 1999 fundó su propia bodega, con su nombre. Es una de las compañías con más altos precios de exportación de Argentina. La empresaria también desarrolló la actividad gremial, llegando a liderar en la presidencia de Wines of Argentina, en tres períodos (2006-2008, 2008-2010 y 2014-2016).

Con marcas como Crios, Susana Balbo, BenMarco y Nosotros, los viñedos de esta compañía son más pequeños, más premium, y se ubican en las regiones de Luján de Cuyo y el Valle de Uco. 


Querciabella:
Tapihue Wines, cuyo chairman es uno de los hijos de Alejandro Weinstein, Martín Weinstein, dará cabida en sus viñedos a la producción de vinos italianos, tras haber cerrado un acuerdo de comercialización con la viña italiana Querciabella.

En el fondo, fabricarán acá vinos para la viña italiana, para venderlos en el mercado internacional, lo que le significará a la europea diversificar su portafolio con otros valles y orígenes y aumentar capacidad de producción. Y a la chilena ocupar capacidad de producción, para lo que están transformando viñedos a orgánicos y biodinámicos.

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