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La historia de la librería "tomada" en Isla Negra

La historia de la librería "tomada" en Isla Negra

Mercedes Bustamante y José Antonio Mendizabal tienen una editorial que se dedica a publicar literatura haitiana. Pero la librería que mantenían en el litoral central está momentáneamente cerrada por una usurpación de su terreno.

Publicado: Domingo 18 de abril de 2021 a las 04:03
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“Somos un matrimonio de adultos mayores que, cobardemente amenazados, cerramos la librería y nos quedamos con un fallo judicial que enmarcaremos en el living de nuestra casa”, decía la carta publicada en El Mercurio el 11 de abril y firmada por Mercedes Bustamante y José Antonio Mendizabal.

Son pareja hace 35 años y viven en Isla Negra hace 20. Juntos crearon en 2008 la editorial Ambos Editores, que se dedica a publicar literatura de Haití; durante años mantuvieron el Café de la Niña, también ubicado en el litoral de los poetas; y son dueños de una pequeña librería que abrieron en 2017.


En mayo de 2019, cuenta Mercedes, unos vecinos se instalaron en una parte del terreno donde está la librería y que se usaba como estacionamiento. En vista de que no hubo diálogo posible con los recién llegados, optaron por acudir a la justicia e interpusieron una demanda.

El Juzgado de Casablanca finalmente falló a su favor y se ordenó el desalojo con fuerza pública. En diciembre pasado Carabineros llegó hasta el lugar, pero finalmente desistieron de la acción aduciendo disparidad de fuerza. El matrimonio Mendizabal Bustamante optó por cerrar la librería al público, aunque mantienen ahí el acopio de libros de su editorial.


La historia de Ambos Editores con Haití tiene larga data. Mercedes viajó a la isla caribeña por primera vez en 1993, como parte de un equipo de observadores de derechos humanos de la OEA provenientes de distintas partes del mundo.

Lo que sería una estadía de seis meses se convirtió en seis años y múltiples viajes posteriores. “Nadie vuelve indiferente de Haití. Se habla mucho de su pobreza material y poco de su encanto, cultura y expresión artística”, afirma la editora.

Estando allá aprendió creolé y comenzó a traducir literatura haitiana al español. Su marido, José Antonio, es fotógrafo y ha expuesto en distintas instancias las imágenes que ha obtenido en sus incontables viajes a la isla. La última vez fue en una actividad organizada por la Municipalidad de Recoleta en julio del año pasado. Mercedes también comenta que hace un tiempo atrás participaron de una actividad organizada por la municipalidad de El Tabo con la comunidad haitiana de la zona.

“Ahora trabajamos desde casa, y eventualmente participaremos de ferias o funcionaremos online”, dicen. Mientras tanto mantienen la esperanza de que el pleito se resuelva y puedan recuperar su terreno. Y aunque constatan que el clima de delincuencia y violencia en el antes tranquilo litoral, ha empeorado en el último tiempo, piensan seguir viviendo en Isla Negra: “Esta es nuestra casa, no nos iremos”.

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