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Plumas x plumas

Plumas por Plumas: Juan Tagle y Guillermo Tagle conversan de fútbol y negocios

Plumas por Plumas: Juan Tagle y Guillermo Tagle conversan de fútbol y negocios

En la semana del anuncio del aumento de capital de Cruzados reunimos por Zoom a los hermanos Tagle: Juan, presidente de la sociedad anónima deportiva, y Guillermo, socio de Credicorp Capital. Hablaron de fútbol y el esperado estadio de la UC, del año político, de la crisis de la Araucanía. Este es el resultado de esa hora y media en pantalla.

Por: María José Gutiérrez | Publicado: Domingo 7 de marzo de 2021 a las 04:00
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Para coordinar la entrevista, a pedido de Juan Tagle, presidente de Cruzados, creamos un grupo en WhatsApp.

- Guillermo Tagle (G): ¿Por Zoom?

- Juan Tagle (J): ¿O en Credicorp o Prieto?

- G: Estoy fuera de Santiago toda la semana... Trabajando desde el sur.

- J: ¿Te quedaste a vivir allá?

- G: Por ahora.

A las 15:30 en punto se conecta Guillermo Tagle. El socio de Credicorp Capital viste camisa. De fondo una pared de madera, una cama y una cruz. Se para del asiento para mostrar en la pantalla la vista: pasto y a pocos metros el lago Calafquén, región de Los Ríos. "Estoy en un lugar donde sufrí la falta de internet hasta que se fue toda la gente". "¡Hola Juanito!"

- J: ¿De verdad que estás solo-solo?

- G: Totalmente. Se fue yendo la familia de a poco y de repente me dejaron solo con el auto, el perro, las bicicletas. Y la agenda de la semana era entera por Teams o Zoom, entonces dije, 'tengo que pegarme el viaje el domingo 28 a Santiago, cargado, solo, para llegar a sentarme al escritorio de la casa toda la semana. Prefiero estar acá".

- J: Es la envidia de todos los hermanos.

- ¿Esta soledad hasta cuando va a durar?

- G: Hasta que alguien me llame y me diga que me necesita presencialmente. Este fin de semana cumplo un año trabajando en la casa, con la oficina cerrada completamente.

- J: Ni en mi estudio (Prieto y Cia), ni en Cruzados -porque tengo dos casas-, hemos vuelto tampoco. La gran incertidumbre es cuál va a ser el punto de equilibrio para no perder la vinculación personal. Vemos acá cómo la formación de los abogados jóvenes va quedando coja.

- El fútbol sí que estuvo parado el año pasado.

- J: Alcanzamos a jugar hasta mediados de marzo y de ahí estuvimos hasta fines de agosto sin fútbol, con mucha presión, disminución de ingresos gigante por todo el tema de abonados y borderó, mucha incertidumbre de qué iba a pasar con el CDF. Nosotros mantuvimos las remuneraciones de todo el plantel, así que fue bien estresante ese periodo, además yo terminé metiéndome en temas de la ANFP, negociaciones, en una comisión del CDF.

- ¿Esta baja de ingresos tiene algo que ver con el aumento de capital que se anunció esta semana?

- J: No, cerramos el año razonablemente bien. No hemos anunciado los resultados. Pero el aumento tiene que ver con el proyecto de remodelación de San Carlos de Apoquindo. Eso es para partir el proceso, porque está sujeto a varios elementos que se necesitan para llevar a cabo el proyecto: temas de permisos y del sponsor del estadio para después hacer efectivamente la colocación del aumento de capital y de los bonos.

- Guillermo, ¿también eres futbolero? ¿Tienes acciones de Cruzados?

- G: Tengo acciones porque me tocó trabajar en la apertura de la Católica. Soy futbolero de corazón, siempre fui de la UC, pero no soy hincha como Juan. Somos nueve hermanos, una mujer y ocho hombres. De esos hay cuatro buenos para el fútbol y cuatro muy malos. Los mayores éramos malos. Yo era de los que cuando había que elegir equipo en el colegio me dejaban al medio, ya había 11 a cada lado y preguntaban "¿quién quiere quedarse con 12?" Y ninguno quería. ¡No querían al 12vo! Ni de reserva me elegían.

- J: Yo no era crack, pero siempre jugué mucho en el colegio y en la universidad. Los cuatro grandes además salieron del colegio San Gaspar, los cuatro chicos nos cambiamos al Verbo Divino.

- G: La cancha de fútbol del San Gaspar era de tierra, entonces la verdad es que era menos atractivo ser futbolista.

- J: Por eso es que salieron más malos, no lo había pensado (ríe).

- ¿Esta vez vas a suscribir acciones?

- G: En la pega tenemos muchas restricciones para comprar y vender acciones por regulación y por normativa. Se puede comprar en algunos momentos, entre otros, cuando hay un aumento de capital. En el caso de Cruzados, todos mis hijos se hicieron accionistas también. Hasta el día de hoy reclaman porque la acción no ha subido mucho.

- La acción hoy vale la mitad de cuando se abrió a bolsa...

- G: Era una inversión más por cariño.

- J: No, no, no, ahora va a ser un buen negocio, tiene que ser un buen negocio. La acción efectivamente bajó mucho al comienzo, hubo una corrección ahí. Pero después ha sido una acción estable.

- ¿Por qué si a la UC le ha ido bien en el último tiempo la acción no renta?

- J: Hay que pensar que hay dos facetas...

- G: Cuidado Juan que esto puede regularlo la CMF, tú eres presidente de una SA abierta.

- J: (ríe) Esta es una industria compleja y la gente solo mira el éxito deportivo. Nos ha ido muy bien y hemos sido muy responsables financieramente porque como sociedad no tenemos un controlador, no tenemos un mecenas, entonces hemos ido creciendo institucionalmente. Este proyecto de modernización del estadio nos permite pegarnos un salto de calidad importante y nos abre hacia otras líneas de negocio que hoy no tenemos, como eventos, conferencias, arriendo de espacios, venta de palcos VIP. Obviamente mucha gente compra acciones por el cariño, pero esta es una SA que tiene que buscar el beneficio para sus accionistas.

- ¿Le pides consejos en los números a Guillermo?

- G: No nos cruzamos información que no corresponda. Una de las virtudes de nuestra familia es que no tenemos vinculaciones comerciales entre los hermanos.

Guillermo (63) es el segundo de los nueve hermanos Tagle Quiroz. Juan (53), el octavo. Crecieron en La Florida en una casa pegada al santuario de Schönstatt. Sus padres llegaron ahí el año 58 junto a varios amigos de la congregación y se quedaron hasta hoy. Antes de la pandemia, cuentan, almorzaban en esa casa todos los domingos con hijos y nietos, pero el año pasado los dos ejecutivos se vieron solo tres veces. La última fue en noviembre en Zapallar, en el campeonato familiar de tenis que organizan anualmente.

- Guillermo, el año pasado escribiste un análisis de los cambios que venían en el mundo empresarial por la pandemia, que se hizo viral. ¿Qué piensas ahora?

- G: Estar trabajando aquí a orillas del lago hubiese sido inimaginable. Casé un hijo entremedio en la casa, con una celebración familiar.

- J: Ni siquiera todos los hermanos clasificamos. Puedes poner eso (ríe). Hubo un representante de los chicos, no fui yo.

-Ustedes y Arturo, tienen carreras destacadas en el mundo empresarial, ejecutivo. ¿Nunca pensaron emprender?

- J: En la familia hay cuatro ingenieros comerciales, cuatro abogados y un ingeniero civil, que es el único emprendedor. Eso es lo más diverso que podemos tener (ríe). Yo armé el estudio Tagle y Cifuentes, donde hoy trabaja Alfredo, mi hermano.

- G: Hay cosas que van en el ADN, y mi padre nos formó en cierta línea: fue funcionario del Banco de Chile desde que salió de la universidad hasta que se jubiló; nuestro abuelo materno trabajó en el Banco de Chile desde los 13 años -entró de junior, siendo huérfano de padre y madre- y luego Arturo fue gerente general. Me tocaba encontrarme con inversionistas gringos que habían seguido el Banco de Chile hace años y me decían "impresionante que un banco tan grande lo hayan podido mantener en control familiar por tantos años'". Pero fueron coincidencias fortuitas de la vida.

- J: Ahora el hijo de Arturo, Manuel, trabaja en el Banco de Chile.

- G: La otra cosa es que la formación de nuestros padres fue muy marcada a hacer muchas cosas. Fundaron los colegios Monte Tabor y Nazaret. Y los hermanos tenemos especialidad en fundaciones. Yo ya tengo dos hijos que han creado fundaciones.

- J: Están también los hermanos que están alineados con Schönstatt y los no alineados. Con Guille estamos en el segundo grupo.

- Políticamente, ¿cuán alineados están?

- J: Antes teníamos más discusiones políticas. Pero en mi cargo de Cruzados trato de no opinar políticamente porque me preocupa mucho que la UC sea un club donde todos se sientan acogidos. Además que la política cuando se mete en el fútbol contamina todo. Yo participo en RRSS y nunca escribo nada ligado a la política... En la universidad fui dos veces candidato al centro de alumnos de Derecho y perdí. Una contra Rodrigo Álvarez. Y luego, mi primer trabajo saliendo de la universidad fue en el gobierno de Aylwin, en la división jurídica de la Segpres en Valparaíso.

- G: Yo fui vicepresidente de la FEUC. Y en cuanto a la familia, en los 70 el lado materno terminó una parte exiliada antes del 73 y otra post 73.

- J: Ojo con la palabra porque antes del 73 no había exiliados.

- G: Bueno. En esa época hubo un quiebre familiar muy duro. Pero después logró recomponerse. Comparado con eso, Juan y yo tuvimos matices. En mi rol de mercados de capitales en el consejo consultivo he trabajado con los cinco últimos gobiernos. Cuando trabajas en el mundo empresarial eres pro gobierno, del que te toque.

- Ahora entonces eres pro Piñera...

-G: A nadie que trabaje activamente en el mundo empresarial le va a convenir que al gobierno le vaya mal.

-Pero asumo que tienen también una mirada crítica. ¿Cuáles han sido los errores de este gobierno?

- J: El gobierno durante la primera parte estuvo un poco ciego, como a muchos les pasó, para ver lo que se estaba engendrando en el país y que llegó el 18-O. Estaba con una agenda que parecía muy importante -Venezuela, la Cop 25- y claramente se vio sorprendido. Todavía sigue con mucha dificultad de recuperar la agenda.

- G: Pensando en el futuro para la discusión constitucional te diría que la dificultad de tener una estructura de un gobierno que sale con una supuesta mayoría y con un Congreso de denominación contraria con tanta odiosidad te hace muy difícil gobernar. Detalles marginales lo cambiarían, por ejemplo, si el Congreso se eligiera en la segunda vuelta en vez de la primera, tendrías un conglomerado de candidatos apoyando a uno y a otro candidato. Ojalá después de aprobada la nueva Constitución volvamos a tener una estructura de colaboración entre los distintos poderes del Estado, porque así es hasta difícil de juzgar.

- ¿Están optimistas del proceso constituyente?

- J: Estamos frente a una situación que puede salir bien y también puede salir mal. Uno ve que hay mucha gente valiosa de candidata, de distintos sectores. Si va a haber posibilidad de generar un diálogo, es la gran duda. Tengo un optimismo moderado y razonable de que después de estos dos años de discusión terminemos con un país mejor.

- G: Yo también tengo un optimismo basado en algo relevante que me ha tocado conocer en este proceso, que es la cantidad de gente joven preparada que está disponible y que se ha involucrado en el proceso de la Convención Constitucional. Hay una esperanza en una generación que está dando una demostración de no abandonar el país, que es parte del drama de lo que ocurre en la región. Y lo otro es que uno tiende a focalizar este problema social en Chile, pero es de escala mundial. A Chile los países vecinos le generan el favor de que se autogobiernan con tanta más dificultad, que el país sigue siendo el más organizado de LA.

- ¿Ya tienen sus candidatos presidenciales? Me imagino que no es Sichel...

- J: No está Arturo aquí (ríe). No voy a decir nada...

- ¿Cómo vieron el paso (fugaz) de Arturo por el BancoEstado?

- J: Como hermanos vimos con mucho orgullo el trabajo que hizo Arturo, y uno sabe que estaba en plenitud con su vocación bancaria con la componente social que tiene el BE. Fue duro para él la salida porque fue abrupta y eso no es culpa de Sichel, a él lo nombraron, pero también todos sabíamos que estaba en un cargo de confianza exclusiva. Así como él a cuántos ministros los llaman a las 12 del día y a la 1 hay que salir.

- G: Lo más emotivo fue su salida del banco con el personal aplaudiendo. Para mí vale la pena todo lo que haya hecho.

-¿Tienen algún proyecto pendiente?

- J: Mi sueño es sacar adelante el nuevo estadio. Con eso me puedo retirar tranquilo del fútbol.

- G: Yo aparte de Credicorp Capital, tengo la Teletón y acabo de entrar a la Corporación de Amigos de Panguipulli. Los sueños van en esa línea.

- Estabas ahí cerca cuando murió el malabarista y fueron los incendios de la municipalidad y luego del condominio Riñimapu...

- G: Hay una cosa focalizada, hay ideología, gente con una decisión muy fuerte de generar el conflicto y un cuestionamiento fuerte a la fuerza policial. Estamos en un tiempo de tensión. Es parte de los temas que Chile tiene que resolver como país. La zona donde yo estoy es súper tranquila. Acá no tenemos playas cerradas.

- Hasta ahora el eje de la Corporación de Amigos ha sido cultural, ¿ampliarán el foco?

- G: Entré la semana pasada, así que puedo hablar poco de lo que va a ser, pero me imagino que irá a colaborar con la reconstrucción de la municipalidad.

- ¿Cuándo se van a ver en persona?

- J: Hay que esperar que termine marzo al menos. Tenemos un almuerzo solo de hermanos debajo de mi oficina en El Golf 50. Eso está en standby. Tenemos además matrimonios agendados. Vamos a ver si esta vez califico (ríe).

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