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Análisis

Curatoría política: Marta Lagos y Fernando Claro analizan los hitos que marcaron la semana en Chile

Curatoría política: Marta Lagos y Fernando Claro analizan los hitos que marcaron la semana en Chile

La fundadora de Mori y directora de Latinobarómetro, y el economista y Director Ejecutivo de la Fundación para el Progreso se refieren a la campaña presidencial, la actuación del Congreso y el liderazgo político.

Por: Marta Lagos y Fernando Claro | Publicado: Sábado 13 de noviembre de 2021 a las 21:00
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Marta Lagos

¿Quién gana?

Claramente gana el que logra que los que dicen que les gusta lleguen efectivamente a votar. No gana el que tiene más preferencias, porque estas valen naranjo el día de la elección, lo que vale son los votos. Por eso es difícil que las encuestas acierten.

Se midieron hace demasiados días, y más que todo medían las preferencias, no la intención de voto del 21 de noviembre, porque si votan todos esos grupos con todas esas consecuencias, es decir muchos, quién sabe qué puede pasar.

La franja

Una señora con quien conversaba en una feria en La Florida el domingo pasado me decía: “Está bien, señora, iría a votar si tuviera candidato”. La campaña sucia ha destronado a los candidatos como válidos en muchos chilenos, dicen “nadie queda en pie”. Los que creen que el tema es quién sube y quién baja, ¿quién está midiendo cuántos dejan de votar? ¿Acaso pueden ser esos más que todos los otros? No lo sabemos porque no hay investigación sobres los “no votantes”.

¿Qué pasó en la semana? Pasó una semana más sin activar la campaña presidencial para que los ciudadanos vayan a votar. Mientras la política hierve, el público en general está anestesiado sin afectarse con lo que pasa.

Todos sabemos que la propaganda está a la baja. ¿Quién le cree? Se venden “pomadas”, y la política es una pomada más. La credibilidad es el filtro de todo. Miro la franja del candidato que ya elegí, pero ¿la franja mueve la aguja?, más que todo sirve para mantener los votantes ya existentes.

Lo cierto es que si votan los más activos, los más interesados en política, es decir pocos chilenos, es más probable que gane la izquierda porque son más movilizados. Si vota mucha gente predominarán más los independientes. Esto es: más votos de derecha.

Si votan los jóvenes favorecen a Boric, pero si votan los viejos y más vulnerables favorecen a Kast (el pinochetismo sociológico / UDI popular reactivado). Los segmentos que se pueden activar son muchos. Por ejemplo, si votan los viejos más ilustrados, la clase media, esto favorecería a la ex concertación. Se trata más de votantes distintos que de un “cambio” de opinión.

No hay polarización

A 10 días de las elecciones presidenciales salí nuevamente a la calle a hacer campaña. Es lo mismo que he hecho en las ultimas siete elecciones anteriores. Puerta a puerta, ferias, cruces de caminos.

El veredicto comparativo de mi experiencia es bastante claro. La campaña de esta elección presidencial no existe, hay una profunda despolitización en la población en general. La gente está en modo seguridad, pandemia, supervivencia, pero no en modo elección presidencial.

Uno se encuentra con los votantes decididos amables que conversan sobre sus preferencias, el resto trata de mirar para el lado, dice que está ocupado, que no se interesa. Casi nadie se da la molestia de decir por qué no vota o por qué no le interesa. La anomia, la indiferencia es profunda. No queda nada de pasión en contra ni vínculo de ningún tipo. Nada cambia dice la gente. Especialmente desde el estallido que no ha servido para cambiar las cosas.

No podemos esperar gran participación en esta elección. Yo diría que será baja, quizá la más baja de todas. Y es que el público no está polarizado, los que están hiperpolarizados son los dirigentes. 

La acusación constitucional, el cuarto retiro, los militares en La Araucanía, ninguno de esos temas ha sido mencionado en estos recorridos en que hemos tocado el timbre de decenas de casas en muchas cuadras. La gente habla de sus necesidades, no de la política que no entienden. 

Nicaragua

Se discute sobre Nicaragua, ¿cuánta gente sabe dónde queda Nicaragua, y quién es Ortega? Una declaración del Partido Comunista desata por primera vez una disidencia a su interior, entre los que condenan y los que no condenan esa dictadura. Pero se les olvida que lo chilenos sí saben los que han condenado y no a Pinochet.

El mundo de la política no es el mundo de la gente. La política se ha alejado de la gente y con ello la elección presidencial. Esta elección es la que ha estado más lejos de la gente de las ocho elecciones que ha tenido Chile desde 1989.

La carrera presidencial se da en un contexto donde priman el desorden, la falta de gobierno, la debilidad del Estado y del estado de derecho. Además de las protestas, la violencia, el vandalismo, los saqueos, las quemas de camiones y buses, el aumento de la delincuencia han traído una sensación de deterioro de la convivencia. Muchos han querido refugiarse en Kast, pero estos últimos días de campaña muestran que el refugio tiene sus costos.


Fernando Claro

Nuestros diputados

Luego de haber iniciado la destrucción de nuestras instituciones, los diputados remataron el final de sus cuatro años esta semana demostrando una vez más su decadente nivel intelectual, emocional y espiritual con la acusación constitucional contra el presidente Piñera.

Nuestro Presidente tiene muchos defectos y podrá haber cometido también muchos errores, pero no se merece el trato que, desde el estallido —y mucho antes, la verdad—, le ha dado la oposición.

A esta indigna actitud los académicos de la política le llaman “oposición desleal”, y es uno de los males que más aparece en Latinoamérica. Nunca vamos a tener hospitales europeos, mejores profesores y más librerías si hay un bando que no aguanta no-gobernar. Los amurrados nunca han aportado a la amistad y menos a un país.

El líder de este show fue Jaime Naranjo que dedicó no sé cuántas horas para hablar tonteras esperando que Giorgio Jackson saliera de su cuarentena para ir a votar. Lo único interesante de esto fue el renacimiento de la palabra filibustero.

Para mí, la verdad, siempre significó algo así como maldadoso, estafador, propio de los cuatreros cordilleranos del río Teno o de los antiguos piratas. No conocía la acepción que nos recordó Naranjo, que parece es más común en Estados Unidos: obstrucción parlamentaria.

Esto es chistoso porque Jaime Naranjo ha sido quizás uno de los más radicales innovadores lingüísticos en nuestra historia política: cuando le preguntaron por su esposa, Beatriz Orellana, a quien tenía contratada cuando iniciaba su periodo como Senador —hoy ya lleva casi 22 años allá sentado, por si acaso—, Naranjo puso en duda el significado de la palabra “pariente”.

Cuando Constanza Santa-María le preguntó, micrófono en mano, “¿ella no es pariente suya, dentro de su núcleo familiar?”. Él respondió: “¿En qué sentido dice usted pariente?”. Se conecta también con Giorgio, porque él insiste en que “donar” es “ahorrar en mi cuenta corriente” y “pagarle sueldo” a diferentes amigos para que te ayuden.

Lo mismo que los “presos políticos”: a estos les llamábamos antiguamente delincuentes, pero Giorgio y sus amigos han estado innovando. Por esto entonces quizás tanta sintonía y la foto en redes sociales de Giorgio abrazado de Naranjo. El uno para el otro.

Nuestros líderes

La presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón, nos sigue diciendo que para ella los humanos no son igualmente dignos.

Se niega a otorgar un minuto de silencio por la muerte de Hernán Allende, asesinado en el sur, pero reacciona de inmediato con un discurso incendiario contra el Estado y los chilenos luego de la muerte de un comunero sin tener ni siquiera información al respecto. Un simple doble discurso.

Ella aboga por que allá continúe el terrorismo, es su táctica, no le importa, total a ella no le queman su casa. Vale la pena ver el video donde un camionero, frente a su camión recién quemado, enfrenta a un imaginario Héctor Llaitul a la cámara.

Me gustaron los insultos que le da en mapudungún: “kutri ñuke marri chau”, pero después siguió con “te creís líder y no eres nada…tienes a tu pueblo sometido, le quemai las casas a tu misma gente…”.

Esto es importante porque a Llaitul lo invitaron y veneraron cual dialogante ser humano a Espacio Público, institución que acusa al presidente Piñera y gobierno de jugar a la ruleta rusa en la pandemia, además de tener incentivos para mentir en las mediciones de contagiados y enfermos.

Deberían calmar la seguridad mesiánica con que hablan de un virus que hasta el día de hoy nadie sabe mucho cómo tratar, o quizás, al menos, ser más precisos al criticar a quienes andan jugando a destruir violentamente el país en que vivimos.

Propuesta de condonar el CAE

Sorpresa me causó haber visto a Mario Waissbluth levantar alarmas por la vergonzosa columna de los asesores educacionales de Gabriel Boric donde proponían condonar el CAE.

Más allá de los novedosos errores básicos en las cifras que les hicieron ver diferentes personas, lo increíble es que Waissbluth llame ahora a la sensatez, se preocupe por fin de la calidad de la educación antes que del financiamiento, y vea la importancia del costo de oportunidad que se le podrían dar a esos recursos, luego de quizás haber sido el epitome de la preocupación por el financiamiento y no de la calidad, además de la posverdad en políticas educativas —todavía están sus libros dando vuelta—, tergiversando todos los proyectos de ley y estudios que existían alrededor.

Por ejemplo, siempre andaba tan preocupado, corazón sangrante, del determinismo educacional en Chile pero alababa sin matices el sistema alemán, determinista por construcción. Ahora se viste de sensato salvador. Mesías de nuevo.

Nicaragua y el colegio de profesores

Hubo falsas elecciones en Nicaragua, donde Daniel Ortega está consolidando una dictadura sanguinaria. Hace unos días, las diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola, supuestas comunistas renovadas, no condenaron el encarcelamiento de opositores y prácticas dictatoriales en la declaración que hizo la Cámara de Diputados.

El mismo Partido Comunista, esta semana, dio una declaración de apoyo y reconocimiento al dictador Ortega y su gobierno. Yo no sé qué tendrá que pasar entre los chilenos para que la gente entienda qué es el Partido Comunista acá y allá.

Un ejemplo útil quizás sea analizar lo que ha ocurrido con el Colegio de Profesores chileno, institución capturada y liderada por el PC: en su propuesta a la Constituyente acaban de proponer “extinguir” los colegios particulares subvencionados. Además, llevan tiempo intentando prohibir echar a profesores luego de tres evaluaciones malas. ¡Tres!

Es idéntico a lo que hacen con las democracias: prohibir las elecciones, de manera de perpetuarse en el poder oprimiendo al resto. Finalmente, coronaron la semana oponiéndose a volver a clases el ¡próximo año! Son simplemente un delirio.

Es lo que ocurre cuando el PC coopta instituciones. Hace ya varios años Sofía Correa Sutil tenía a Gabriel Boric de ayudante y se declaraba preocupada por cómo lo instrumentalizaban de uno y otro lado. El peligro de la cooptación.

Una nueva universidad

Termino con una noticia de optimismo, aunque para nuestros tataranietos: se fundó una nueva universidad en Estados Unidos.

Diferentes intelectuales aburridos de la corrección política y la censura de los bondadosos humanos que se preocupan por la “justicia social”, se juntaron para fundar una universidad en Texas que busque realmente la verdad y no tenga miedo a indagar por lugares incómodos del ser humano y el planeta tierra.

Entre ellos está la editora del New York Times que renunció porque la línea editorial del diario estaba siendo llevada por Twitter, Nial Ferguson, Larry Summers, Deirdre McCloskey, Jonathan Haidt y muchos otros.

Esto creo que solo será buena noticia para nuestros tataranietos siempre y cuando nuestros nietos y bisnietos no se olviden de lo importante que son las ideas y dejen de catalogar a sus hijos y amigos filósofos y poetas, como drogadictos buenos para nada.

J. J. Jinks: The Fixer

Con su modo pulcro y atildado, el ministro de Justicia Luis Cordero se ha convertido en el llamado a arreglar las metidas de pata de sus pares en el gabinete y también las de su jefe. Su debut fue con los indultos presidenciales de diciembre (pareciera que fue hace un siglo).

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