Click acá para ir directamente al contenido

Por dentro

CEO de Fintual: "La apertura en Bolsa en una opción real"

CEO de Fintual: "La apertura en Bolsa en una opción real"

El CEO de una de las startups más exitosas de Chile habla de sus desafíos en Fintual y de lo que él describe como “una cultura sana en la compañía”. Juntos recorrimos FIN, la nueva apuesta de la fintech al sur del mundo, una incubadora que apunta a la descentralización y al desarrollo de talentos tecnológicos. Y del auge que vive el ecosistema emprendedor, dice “nos han puesto en una posición casi como si fuéramos paladines de la verdad”.

Por: Juan Pablo Silva, desde Puerto Natales | Publicado: Viernes 19 de agosto de 2022 a las 04:00
  • T+
  • T-
El fundador de Fintual llega al terminal de buses de Puerto Natales en un auto que arrendó en Punta Arenas, en la Región de Magallanes. Dice que prefiere no tener vehículo, mucho menos uno caro. Que no tiene plata para comprar uno de alto valor. Y que ni él ni sus socios han hecho retiros de los más de US$ 54 millones que han levantado desde que crearon la fintech, en 2016.

“Ninguno está acá por la plata. Estamos por el desafío de hacer algo que tenga impacto, rodeado de un equipo de gente muy buena”, afirma el CEO de Fintual. Confiesa que esto no ha sido tema, ni menos un problema. Sí reconoce que le hubiera gustado tener mayor liquidez para invertir en más startups.

Viste unos bototos, buzo, calcetines cambiados (dice que es una pérdida de tiempo buscar dos iguales) y un polar verde claro con el logo de Sequoia, el fondo que lideró la última ronda de inversión de la compañía (US$ 39 millones) el año pasado. Este polar lo luce orgulloso. Son la única startup chilena en recibir inversión de este VC que ha apostado por empresas como Apple, Airbnb, Instagram, WhatsApp, FTX o Zoom.

Mira el mapa en el celular para saber cómo llegar al hostal, pero no se le carga. No tiene plan de internet y usa prepago. Se le acabaron los minutos. 
 

El IPO: “Es una opción real”

La alianza con Sequoia significó la entrada al directorio de Sonya Huang, socia de la firma norteamericana. Pineda dice “me da pena ser los únicos chilenos en el portafolio” y que ha hecho lo posible para que haya más.


“Son los mejores del mundo, entonces saben cómo tienen que crecer las startups. Llevan 50 años haciendo esto. Ellos te van recomendando, tienen datos de toda la industria porque todo el mundo les pitchea y les cuenta su negocio. Tienen muy claro el mapa de navegación, y tú que eres uno de sus barcos, te dicen ‘apunta para allá de esta manera’, ‘considera esto, fortalécete aquí’”, recalca. Y agrega, “nuestro IPO ahora es una opción real gracias a Sequoia”. Dice que ya no es un sueño, sino que uno de los objetivos.
“El IPO es uno de los tres pasos que puede tener una startup cuando crece. Otro plan es crecer mucho y mantenerse privada y otro escenario que pasa, para bien o para mal, es ser adquirida. Entonces el IPO es una de las posibles cosas que podría suceder y que en la experiencia a Sequoia le ha ido muy bien. Puede mantenerse privada y crecer mucho o puede llegar un monstruo financiero, más que un banco, una firma de tecnología y ofrecer la compra”, dice el ingeniero civil de 38 años.

Y confiesa que han tenido ofertas para ser adquiridos. Tanto por un banco como una gran firma tecnológica. A ambos les dijeron que no, porque creen que esto recién empieza y puede ser muy grande. “Sería como saltar directo a la liga de Arabia Saudita, y antes queremos pasar por la Premier League y el fútbol español”, destaca con una sonrisa en la cara.

No es amigo de los otros fundadores del portafolio de Sequoia, pero hacen un campamento todos los años y tiene acceso directo a cada uno de ellos. Este año coincidió con los creadores de Nubank, Zoom, Doordash y Stripe. El 2021 también fue el CEO de Twitter.

La fintech chilena que maneja más de US$ 700 millones de cerca de 90 mil clientes es, para muchos, la pionera de este tipo de empresas en Chile. Pero para él, los más importantes han sido quienes dieron vida a Cornershop.

“Me gusta verlo así. Cornershop fue como el Zamorano, nosotros fuimos el Marcelo Salas. En el fondo sirve para decir se puede, se puede jugar en el Madrid, en la Juventus, y que ojalá eso le sirva a las otras startups. Que piensen: si ellos pudieron, obvio que yo puedo, finalmente eso es lo que uno quiere. Yo creo que es una cuestión de mentalidad”, afirma.

Durante estos meses se va a vivir a México, al igual que Agustín Feuerhake (CMO) y Omár Larré (CFO). Ahí está el foco.
 

El consejo de Reed Hastings

Las tareas de Pineda dirigiendo la empresa son tres: “Que haya dinero en el banco, para que podamos pagar los sueldos de las personas todos los meses; fomentar la cultura de la firma, hacer que la gente más talentosa quiera trabajar acá e invertir los próximos cuatro años de su vida en la compañía; y que cada trabajador haga algo que le guste”.

Para mantener el ambiente laboral hay una serie de medidas y dinámicas que inculcan. Si recomiendas a alguien y éste es contratado tienes un pasaje gratis donde quieras, hay disponibilidad para ir a la oficina de México una vez al año y pueden ir a conferencias de programación en el extranjero. Los martes y viernes no hay reuniones, todos los que entran tienen stock options, el almuerzo es gratis (para avisar que almuerzan en la oficina crearon un bot de Slack llamado Remy, como el chef de Ratatouille).

“Buscamos que laboralmente sea el lugar donde mejor puedes invertir tu tiempo, y que a largo plazo te dé el retorno mayor, y la diferencia entre cuando entraste a Fintual y saliste, sea gigantesca. Es parte de mi pega entender cómo las personas amables, vulnerables e inteligentes prefieren trabajar”, relata el CEO.

Tienen canales de Slack donde comentan la Fórmula 1, organizan partidos de pádel (auspician 27 canchas en 12 clubes con la frase “espera el rebote”) y comentan sus equipos de Fantasy Football. Buscan -en sus palabras- ser una selva cariñosa, donde haya un alto rendimiento y exigencia pero estén todos contentos. Para ello, algunos trabajadores destacan la horizontalidad dentro de la organización. Una de las herramientas que refleja esto son los fix forwards. Todos tienen oportunidad de enviar o recibir este tipo de mensajes, pueden ser felicitaciones o correcciones. Para usarlos también tienen un bot de Slack. Se llama Alfred, como el mayordomo de Batman.

También tienen un grupo que se llama Coliseo, ahí todos proponen ideas, y si no tienen ninguna objeción se ejecutan, y otro donde cuando alguien comete un error grave avisa. Creen que todos se pueden equivocar, pero no toleran que alguien se las dé de sabelotodo y oculte un problema. Prefieren que todos pregunten cuando tienen dudas y avisen al equivocarse, para poder corregir el error lo antes posible.

Muchas de estas dinámicas han sido sacadas de libros -comenta Pineda-, uno de ellos es Aquí no hay reglas, del fundador y CEO de Netflix, Reed Hastings. Te pones creativo y empiezas a inventar la rueda y en un momento dices, “espérate, no puedo ser tan excepcional ni creativo, seguro a alguien más le ha pasado esto”, y ahí es cuando recurres a los libros. Es una búsqueda constante de que el lugar sea atractivo, desafiante, tenga un propósito para las personas y también se sientan cómodas. Quiénes trabajan en Fintual son tu primer cliente, y ellos son los que van a atender a los clientes que después vengan”.

Y eso no es solo anecdótico. Los 160 empleados tienen una hora y media agendada a la semana para contestar el chat de la página. Incluso el CEO. “Tenemos una vocación de escuchar y eso nos mantiene súper a tierra. Cuando alguien nuevo entra, le decimos ‘te va a tocar atender el chat’ (a través del que atienden a los clientes). Entran en pánico y dicen, ‘¿que hace Fintual?’ Ahí se acaban las luces, el estrellato y tiene que entender realmente qué hacemos, lo que necesitan las personas”.
 

“No quiero hablar de mi vida personal, quiero hacer goles”

El emprendedor -que se autodefine como el menos inteligente de los fundadores- no suele dar entrevistas, y ante esta pregunta, nuevamente recurre a una analogía futbolera.

“Un periodista decía que las personas más difíciles de entrevistar eran los futbolistas, y los más fáciles eran los políticos, porque quieren salir todo el rato. Yo no quiero salir todo el rato, no quiero dar entrevistas de mi vida personal, quiero hacer los goles, armar un equipo y en la cancha decir lo que haya que decir. Un Charles Aránguiz o un Arturo Vidal, que para afuera puede parecer agresivo o pesado, pero que adentro del camarín lo aman. Eso es lo que estoy buscando, hacer goles, armar un equipo y ganar. Lo importante es la compañía y yo soy anécdota de eso”. 

Afirma que las mejores organizaciones tienen un tipo de liderazgo bautizado como “Nivel 5” en el libro Good to great, de Jim Collins (2021). Éste dice que cuando el líder se va, la compañía sigue bien, tal como pasó con Steve Jobs y Tim Cook.

“Yo quiero estar aquí para siempre, pero no quiero que dependa de mi personalidad, quiero que si el día de mañana me pasa algo, pueda haber uno de los otros fundadores que tome la posición, o venga alguien de afuera recomendado y lo haga aún mejor. Rehuyo del personalismo”, relata. 
 

Trasandino, la isla en Chiloé y los juegos de mesa

Es un apasionado de la lectura, el arte y el fútbol. Actualmente está leyendo libros de autoras mujeres entre 60 y 70 años porque un librero amigo se los recomendó. Los tres últimos fueron El coste de vivir, de Deborah Levy, Ay, William de Elizabeth Strout y Kokoro, de Natsume Soseki. Confiesa que le gustaron porque “me hace mirar desde las perspectivas de mujeres qué hombre puedo ser en 20 años más”. También repasa libros de negocios y confiesa que leyó la biografía de Felipe Camiroaga apenas se publicó.

Fanático del fútbol, fue a la final de la Champions League el 2013, a Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y la final de la Copa Confederaciones 2017. Uno de los proyectos que más lo tiene entusiasmado es el auspicio de Fintual al equipo de primera B Trasandino, propiedad de Harold Mayne-Nicholls. Solo se ha perdido un partido de la temporada, incluso viaja a regiones a verlo. Esta alianza nació porque según Pineda, el dirigente chileno es el mejor en su rubro en los últimos 50 años. Les están prestando tecnología, análisis de datos y asesoría financiera a los jugadores. “También lo vemos como un contrapeso -humilde y de a poco- a las casas de apuestas que han arrasado con la publicidad en los equipos de fútbol.

Justamente Fintual es lo contrario a gastar plata y perderla, es invertir a largo plazo”. afirma. Además, han auspiciado 553 equipos amateur de ligas masculinas y femeninas, de voleyball y pádel en todo Chile.
Suele hacer torneos de juegos de mesa. Durante una conversación con una de las participantes de Fintual Intensivo Natales (FIN), nombró al menos 20 de ellos. Uno de sus favoritos es el Fantasma Blitz, que tiene mucho de velocidad e ingenio y dice que nunca ha perdido. Es tanto lo que le apasiona este tipo de entretenimiento, que todos los años se va con cinco amigos de su colegio de Puerto Montt a una casa en Chiloé sin señal ni electricidad, y a la que se llega después de una larga caminata. Se encierran a jugar y a practicar fútbol en la playa.
A pesar de su éxito empresarial y de los logros en Fintual, confiesa que no se considera alguien feliz. Y que esto tiene una explicación: “soy un insatisfecho eterno”. En todo caso, reconoce estar en el mejor momento de su vida, tanto de la compañía que dirige como a nivel personal. “Creo que debería serlo a lo mejor, pero no serlo es un motorcito para seguir intentando encontrarlo”, agrega.
Muchos emprendedores lo nombran como uno de sus mentores. Del último batch de Platanus Ventures (donde es socio) le gustan los equipos de Plutto, Carvuk y Bemmbo, pero dice que invertir en una startup es aún más difícil que crear una. Él también tiene mentores. Admira a Oskar Hjertonsson, de Cornershop, y tiene como coach al norteamericano Matt Mochary -que también asesora a Coinbase- y al chileno José Benguria, profesor voluntario de Endeavor que vendió su consultora a Deloitte.
 

El intensivo en Puerto Natales

Uno de los objetivos de Fintual -según quiénes trabajan ahí- es ser un equipo diverso y multidisciplinario. Por eso, tienen un 50% de mujeres y distintas nacionalidades en su equipo. Aunque dicen que no se contrata por paridad, porque las mujeres han pedido que no se baje el nivel y no se les favorezca solo por su género. Uno de los extranjeros es Valentin Jadot, conocido como “el Belga de Fintual”. Es desarrollador y el fundador de Fintual Intensivo Natales (FIN). Entró a la firma hace tres años y medio, cuando solo eran 12 personas.

Jadot afirma que su carrera es la número uno en los rankings de las profesiones más demandadas del mundo, y solo en Latinoamérica hay un déficit de 1,2 millones de devs. Para aportar a la descentralización, el 2021 se subió a su moto y recorrió Chile hasta Punta Arenas. Fueron 12 charlas, 11 ciudades y 50 días de presentaciones sobre educación financiera y cómo es Fintual por dentro. El objetivo era encontrar buenos programadores. Después de más de 50 postulaciones, contrataron a cuatro.
A pesar del éxito de la ruta, quedaron con ganas de más. Conversó con Agustín Feuerhake (CMO) y acordaron fundar un programa intensivo de tres meses para quienes saben de programación pero que aún no son devs. El belga afirma que para aprender a programar se puede hacer gratis en internet, pero “nos dimos cuenta de que quizás faltaba en el ecosistema la última etapa del proceso de llegar a ser dev: un perfeccionamiento que te enseña cómo desarrollar en equipo, con las herramientas, metodologías y tecnologías que se usan en Fintual”.
Fueron a conversar con fundadores de varias escuelas de programación en Europa y les aconsejaron que busquen dos características en los alumnos: diversidad y motivación. Su inspiración es la francesa Escuela 42, que tiene 4.000 alumnos en paralelo, sin profesores ni libros y totalmente gratuita. Se rigen bajo el método peer-to-peer (persona a persona) para aprender entre ellos mientras enfrentan los desafíos.
 

“Me siento como en Harry Potter”

Recibieron 1.010 postulaciones y seleccionaron a 10. Hay de regiones, de Bolivia y Colombia. Tienen varios puntos en común, todos están buscando una transición en sus vidas. Tanto es así que algunos dejaron a sus parejas por estos tres meses, y otros se resignaron a perder las anheladas entradas a Bad Bunny, Coldplay o Daddy Yankee. Uno de ellos dijo, al recibir la carta de aceptación que entregó Jadot a cada uno de los participantes, “me siento como en Harry Potter”. ”Te invitamos a vivir tres meses al fin del mundo, nos vemos en Puerto Natales”, decía la misiva.

Llegaron el lunes 15 de agosto a la Patagonia y ahí los recibió Pedro Pineda, quien arrienda un Airbnb frente a la playa. En la noche comieron goulash de guanaco, tomaron vino y cerveza en esta casa y se les transmitió lo que esperan de ellos, la cultura de Fintual y cada uno de los participantes se presentó. Están alojando en dos hostales distintos, trabajarán todos los días en el Galpón Lab, un cowork, y las comidas son en el restaurante El Coigüe del chef venezolano Hugo Valenzuela. El primer día fueron porotos con riendas y el segundo carbonada. Todos los gastos corren por cuenta de la empresa. Que también puso pasajes a disposición para que vayan a votar en el plebiscito.
 

Galpón Lab, una ex fábrica de lana

Hay ansiedad. Es el primer día de la FIN y los participantes aún no saben muy bien qué es lo que tendrán que hacer. Solo tienen certeza de que esto les abrirá muchas puertas, incluso Pineda les ofreció escribir cartas de recomendación por si después quieren trabajar en otra startup.

A las 9 de la mañana comienzan las actividades. Estos tres meses trabajarán en el Galpón Lab, un edificio donde desde hace un año Fintual tiene oficinas. Era una fábrica de lana y hoy se presta para exposiciones de arte y trabajo remoto. Las pantallas de la fintech, el logo con luces de neón y la fibra óptica son lo más tecnológico del lugar, que protege del frío del exterior con una bosca a pellet.
La vista es impresionante. A pasos del mar, frente al muelle histórico y en la Avenida Pedro Montt -la misma por la cual se llega al hotel Singular- se juntan quiénes quieran venir a trabajar en la empresa. Vanessa, una de las participantes, cuenta que es fanática de Fintual -incluso postuló para trabajar-, pero le gusta aún más el lugar donde vivirá estos tres meses.
Los 10 seleccionados visten orgullosos un polar celeste Patagonia con el nombre de la empresa. Sin embargo, varios preguntan si se les regalarán calcetines de la compañía. Es lo que más quieren. 
 

El proyecto

 Ya todos se conocen. A pesar de las diferencias de edades y personalidades, hay un buen ambiente. Lo necesitan, ya que en este método educativo la herramienta principal es el trabajo en equipo. Tras una serie de explicaciones del “Belga”, acotaciones y preguntas de Pineda y una presentación del VP de ingeniería, Andrés Arellano. Los dividieron en equipos y se les dió la primera instrucción: resolver acertijos en la ciudad. La única pista era “vayan a pedir ayuda a Dios”. ¿A qué dios será? preguntó uno de los participantes a sus compañeros.

Tenían que seguir pistas hasta llegar al objetivo. “Como un reality”, dicen medio en broma, medio en serio. Hay cámaras en la sala donde trabajan. Todos tienen la esperanza de ser parte de la fintech chilena después de esta experiencia. 
En el calendario tienen visitas a escuelas de la zona para enseñarles de tecnología, y ayuda a emprendedores locales. No es obligación, pero si lo hacen bien pueden recibir Juemes Coins y puntos para su equipo (Juemes es la mascota virtual de Fintual, que todos los jueves publica en el Instagram de la empresa una selección de memes; hicieron figuras físicas del corpóreo para recaudar fondos para la Fundación Mirada Animal, y vendieron $ 3 millones en 24 horas).
“Buscamos que laboralmente sea el lugar donde mejor puedes invertir tu tiempo, y que a largo plazo te dÉ el retorno mayor, y la diferencia entre cuando entraste a Fintual y saliste, sea gigantesca. Es parte de mi pega entender cómo las personas amables, vulnerables e inteligentes prefieren trabajar”, relata el CEO. 
Hoy son 10 participantes, pero el plan es seguir el modelo de escuela 42. Para eso, el proyecto en que tienen que trabajar estos tres meses los participantes de la FIN, es el desarrollo de una aplicación web a código abierto para que esto sea posible. A esta app la llamaran Paraffin y esperan que algún día, gracias a este desarrollo puedan tener más de 1.000 alumnos simultáneamente.
Cada equipo debe trabajar durante tres semanas en un borrador. La semana siguiente bajan la intensidad y deben revisar los códigos con los mentores de Fintual (que cambian cada siete días). Además, aprovechan de hacer las misiones con la comunidad, como clases de tecnología en escuelas o la digitalización de todo lo que tiene que ver con el Milodón en el museo regional. El objetivo, según Jadot, es que el día de mañana uno de estos niños termine trabajando en Google y se abra un mundo de alternativas a las salmoneras y el turismo. Ya tienen alianzas con el Ministerio de Cultura y escuelas locales.
Se eligue el mejor borrador de los tres y desde ahí se empieza a trabajar nuevamente. El plan es ir desarrollando checkpoints donde los alumnos y tutores pudan poner links con ayudas para llegar a estas etapas. Cada uno deberá votar por los mejores, como el sistema de Reddit, y esos serán los que se quedan para los próximos que usen el software.
“No es una plataforma de aprendizaje como todas las de internet, es una metaplataforma donde se comparten tips y checkpoints”, acota el Belga. Este es el camino que recorrerán los seleccionados durante tres meses, para que luego este intensivo de programación sea accesible a todo el mundo.
 

La playa

Dicen que después de la Ruta Fintual quedaron con más ganas de descentralización y que el nombre Patagonia “permite generar un mayor interés internacional para atraer nuevos talentos y seguir posicionando a Chile como un hub para el desarrollo de startups”.

Asimismo, buscaron hacer este intensivo lejos de todo y en el lugar donde hace un tiempo tienen oficinas. Tienen sede en Santiago, México y Puerto Natales. Ahora, adelantan, están en búsqueda de un lugar con playa. ¿Dónde será? Suena La Serena.

Sobre despidos en startups: “Se debe a errores de conducción. No hay que naturalizarlo”


Durante los últimos meses se ha normalizado la noticia de despidos masivos en las startups. Algunas chilenas ya lo han hecho y otras vendrán, o incluso quebrarán, cree Pineda. Ante esto, la cabeza de Fintual es categórica: “No es algo natural de las startups, eso no es verdad. En general son errores de conducción, y si pasa es porque hay un error en la forma de llevar la compañía, no sé si es bueno o malo, pero no hay que naturalizarlo”.

“¿A quién le importa lo que votemos?”


Es muy amigo de Pablo Zamora, presidente de Fundación Chile y director de BancoEstado. “Cuando veo este tipo de nombramientos digo ‘chuta que estamos viejos, ahora mi amigo personal es director de un banco’. Pablo ha sido súper activo y muy jugado, y lo admiro un poco. Él ha dicho lo que piensa y cree que es importante ese discurso. No solo lo respeto, sino que digo, ‘qué admirable que quiera hacerlo’. Independiente de lo que opina”.

Por su parte, aclara Pineda, él no habla de política con la prensa. Cree que es irrelevante y se la ha dado una posición a los emprendedores mayor a la que merecen. “Nos han puesto en una posición casi como si fuéramos paladines de la verdad, y que lo que decimos nosotros es lo que hay que hacer, y en verdad no somos tan importantes. ¿A quién le importa lo que votemos?”. Sí destaca la diversidad de la opinión política de los fundadores, y que todos votan distinto.

Puchi, Müller, Cueto y Délano entre los “ganadores” de la venta de Blue Express

US$ 230 millones de dólares pagará Copec por Blue Express, uno de los cuatro mayores operadores logísticos del país, que viene con un contrato con Amazon bajo el brazo. Un negocio del que se beneficiaron varios conocidos empresarios nacionales y con el cual Copec pretende entrar de lleno en la competencia de la última milla. “Esta operación responde a una estrategia definida hace poco más de dos años”, revela Arturo Natho, gerente general de la empresa de los Angelini.

SIGUIENTE »
« ANTERIOR