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Por dentro

¿Quiénes son los dueños de los cerros?

¿Quiénes son los dueños de los cerros?

Las postales detrás de la franja horaria muestran a cientos de deportistas ejercitando al aire libre. También, se ha acentuado la molestia de dueños de terrenos que suelen ser frecuentados para acceder a zonas outdoor. En la trama urbana de la capital existen 26 “cerros isla”.

Por: Mateo Navas | Publicado: Viernes 16 de abril de 2021 a las 18:00
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El sábado 10 de abril, aproximadamente a las 7:30 de la mañana, un centenar de ciclistas acudieron al sector rural de Las Varas, ubicado en Lo Barnechea. El objetivo que los llevó hasta allá era el mismo de semanas anteriores: aprovechar la franja horaria para hacer deporte. Pero a diferencia de otras oportunidades, se encontraron con Carabineros y equipos de Seguridad Ciudadana. En el momento la autoridad policial realizó un control de identidad y les mencionó que estaban detenidos por invadir propiedad privada. 85 de ellos fueron llevados a la 53º Comisaría de Lo Barnechea. Videos e imágenes de los hechos inundaron los chats y redes sociales durante los días posteriores.

La razón del operativo la transparentó la Municipalidad de Lo Barnechea al día siguiente. “Se realizó un procedimiento policial de Carabineros tras recibir una denuncia por parte de un vecino quien indicó que había una gran cantidad de ciclistas circulando por terreno privado, por pasos no habilitados”. El reclamo, según diversas fuentes consultadas, llegó de Gonzalo Alberto Llull Grunwald, domiciliado en el terreno ubicado en Camino a Farellones 18.550, uno de los tantos accesos al conocido circuito de ciclismo, al que también se puede entrar desde San Carlos de Apoquindo. Los deportistas —desde el martes asesorados por el abogado Alejandro Espinoza— interpondrán acciones legales.

Pero lo que ocurrió el sábado no es nuevo. Según un catastro de la Fundación Cerros Isla, el 80% de este tipo de espacios en la capital están en manos de privados y el 20% pertenece a organismos públicos. Además, un informe de la Fundación Plantae establece que existen 121 restricciones para acceder a cumbres y zonas montañosas. “En el caso de la Región Metropolitana la situación es crítica, porque a pesar de que alberga a más del 70% de la población de Chile, tienen un 1,24% de superficie protegida”, afirma Camilo Hornauer, presidente de Plantae. Hay veces en las que incluso las limitantes para acceder a las montañas no las ponen los propietarios de los accesos, sino vecinos que se molestan por el colapso de autos frente a sus puertas.

“Cuando existe un conflicto en el acceso nosotros entramos en una negociación con el privado y realizamos trabajos voluntarios, limpieza del lugar, habilitación de infraestructura para minimizar la degradación del terreno”, afirma Christian Moscoso, representante en Chile de la ONG internacional Acceso PanAm.

Pero ¿quiénes son los dueños de los cerros en Santiago? La lista es larga, ya que no existe un registro formal y actualizado de cada uno. El sector inmobiliario, especialmente en la zona oriente, tiene una gran presencia en las laderas de los cerros. Sin embargo, también se pueden encontrar terrenos baldíos pertenecientes a familias empresarias y paños controlados por universidades o fundaciones.

Cerro Manquehue: Rabat, Yuraszeck y Schiess

El cerro Manquehue es único: tiene proyectos inmobiliarios millonarios, decenas de senderos de trekking y una diversidad de dueños. Todo eso en un gran predio que está a más de 1.600 metros sobre el nivel del mar. Se trata, además, de uno de los pocos cerros de la capital que es, casi en su totalidad, privado.

Todo partió en 1932, cuando el catalán Antonio Rabat Comella se topó con un campo de 500 hectáreas bautizado como Santa Adela en la zona de Santa María de Manquehue. Con los años fueron adquiriendo terrenos y vendiendo otros. Según Georesearch, actualmente los Rabat, a través de Inmobiliaria Manquehue, siguen con una importante propiedad del cerro. También tienen un espacio relevante a nombre del fallecido Antonio Rabat Gorchs.

Cerro Manquehue. Agencia Uno.

Existen otros, como el empresario deportivo Miguel Nasur, que controla un paño en la ladera sur del cerro a través de Inversiones Antares S.A. Y está el grupo Schiess, que administra un terreno a partir de la sociedad Desarrollo Agua del Palo.

Según un estudio de Arenas y Cayo, por el lado de Huechuraba hay un predio que es propiedad de la Sociedad Agrícola Nueva Huechuraba, entidad creada por José Yuraszeck, Marcos Zylberberg y Luis Fernando Mackenna. Y si bien el espacio fue adquirido para desarrollar un proyecto inmobiliario, todavía no se concreta. Pese a esto, se puede ver a cientos de personas los fines de semana subiendo por los senderos del cerro. Para entrar hay diversas opciones, entre ellas: Camino el Cóndor, Los Trapenses y Vía Roja.

Cercano al cerro Manquehue está el cerro Alvarado. En 2019 el grupo Schiess anunció una inversión de US$ 150 millones para desarrollar un negocio inmobiliario (Terrazas del Valle) en un predio de 22 hectáreas. Además, según información de Colliers International, PyG Larraín también tiene un terreno sin ocupar y que puede ser utilizado para un futuro proyecto. Eso sí, la corredora donó un espacio en la parte alta del cerro a la municipalidad de Vitacura para desarrollar labores de hermoseamiento.

Acorde a la radiografía de Georesearch, en el mismo cerro hay un proyecto aprobado de US$ 175 millones de la sociedad Agrícola e Inmobiliaria Altoriente S.A., representada por Hernán Besomi, socio de Ebco, una de las constructoras más grandes del país. El plan contempla el uso de 13 hectáreas en un paño total de 78, según el Servicio de Evaluación Ambiental. La gran mayoría del espacio restante (400 mil metros cuadrados aproximadamente) se usarán como áreas verdes.

Cajón del Maipo: AES Gener, Aguas Andinas y Gasco

Este sector de la capital se caracteriza por su diversidad de ecosistemas: montañas, cerros, humedales y ríos. Pero gran parte de estas virtudes están en un terreno fiscal de 142 mil hectáreas, cuyo acceso está limitado por AES Gener. La energética tiene una concesión para desarrollar un proyecto hidroeléctrico a la entrada de los valles. Y si bien no está prohibido el ingreso, la compañía pide una serie de condiciones. “Actualmente el protocolo de acceso se gestiona con el Ministerio de Bienes Nacionales el cual es bastante engorroso”, afirma Camilo Hornauer de Plantae.

Mirador de los cóndores, Cajón del Maipo. Francisco Lopetegui y Fundación Plantae.

Algo similar ocurre en el cerro Punta Negra, también ubicado en el Cajón del Maipo. Se trata de una cumbre de 4 mil metros de altura con vista al embalse El Yeso. El acceso a este lugar, eso sí, está restringido por Aguas Andinas, compañía que controla el flujo de personas por razones de seguridad. En ese lugar se pueden encontrar las lagunas Negra y Lo Encañado, reservas que alimentan el sistema hídrico de Santiago. La historia se repite para acudir al volcán Maipo: hay que pasar por el control de la empresa Gasco, que es dueña del fundo de acceso.

El Durazno: la apuesta de los Matte Capdevila

En Lo Barnechea, cerca del barrio Los Trapenses, se puede encontrar un espacio para realizar mountain bike y recorrer senderos. El terreno, de más de 900 hectáreas, pertenece a la familia Matte Capdevila, una de las ramas del grupo Matte, controladores de Empresas CMPC. El clan llegó a ese terreno en 1953 y en los últimos 70 años ha tenido diversos movimientos. El último fue a principios de 2012, cuando vendieron 42 hectáreas por cerca de US$ 96 millones a la inmobiliaria Enaco (asociada con Moller & Pérez-Cotapos), ligada a Sergio Cardone. El resto del paño sigue intacto porque está por sobre la cota mil, por lo que no se puede construir. Además es reserva ecológica.

Otro predio que fue de los Matte es el cerro del Medio, ubicado al costado del camino Las Hualtatas, en Lo Barnechea. Según la Fundación Cerros Isla, en 1999 Eliodoro Matte y Pilar Capdevila donaron el predio a los Legionarios de Cristo. Dos años después la congregación evaluó construir una sede de la Universidad Finis Terrae, entidad educacional ligada al grupo religioso. El proyecto, eso sí, no prosperó. En 2010 el Consejo de Defensa del Estado demandó a la organización por daño ambiental, luego de que se descubriera que utilizaron el espacio como vertedero de escombros producto de la construcción de una cancha deportiva del Colegio Everest, recinto educacional también vinculado con la orden católica.

Cerro del Medio. Créditos: Guy Wenborne y Fundación Cerros Isla.

Hoy, eso sí, la historia es distinta. Tras la polémica, la municipalidad de Lo Barnechea, comandada por el entonces alcalde Felipe Guevara, comenzó a desarrollar un parque a cargo del arquitecto y paisajista Juan Grimm. De acuerdo a los registros de Georesearch, parte del predio sigue en manos de los Legionarios de Cristo.

Cerro Dieciocho y El Manzano

El cerro El Manzano es parte de un selecto grupo de 26 cerros llamados “isla”. Queda en Lo Barnechea, tiene una altitud de 977 metros sobre el nivel del mar y cuenta con una superficie de 11,93 hectáreas. Este predio fue uno de los primeros que se ocuparon para desarrollar mountain bike. Según la Fundación Cerros Isla, en la década de los ’90 el tranque y sus instalaciones fueron adquiridas por Enersis, como parte del paquete de la atribulada sanitaria Agua Potable Lo Castillo, que después vendió a Aguas Andinas (Aguas Cordillera en esa zona). En la cima se puede divisar una torre de agua. Esta compañía es propietaria, hasta hoy, de la superficie total del cerro.

“Hoy la montaña es vista por el Estado como un espacio donde hay recursos naturales que se pueden explotar, pero se olvidan que hay identidad y tradiciones. Buscamos democratizar la montaña y ser un detonador de políticas públicas a favor de ésta”, cuenta el diputado Sebastián Torrealba a DF MAS.

A unos pocos kilómetros de ahí se puede encontrar el cerro Dieciocho, conocido por asentamientos informales, algunos de los cuales están en terrenos de la municipalidad de Lo Barnechea. En el sector nororiente se encuentra Valle Escondido, club privado inaugurado en el 2000. Tiene aproximadamente 190 hectáreas, cuenta con campo de golf, casas y terrenos, y está ligado a las familias Cueto y Martínez. En la zona norte está el colegio internacional Nido de Águilas, donde hay un terreno de 60 hectáreas.

En la misma comuna se encuentra Loma Larga, un cerro de 98 hectáreas que tiene senderos y vegetación nativa. De acuerdo a Arenas y Cayo, los mayores propietarios, con 13 hectáreas cada uno, son “Leonidas Montes Lira y otros”, e Inversiones Cordillera Limitada.

Los otros: El Carbón y Chena

Si bien El Carbón está de moda, los que acuden semana a semana dicen que “todavía es un secreto muy bien guardado”. Se trata de una de las seis cumbres del Parque Metropolitano y recibe a decenas de personas todos los días. Este predio, que tiene una vista panorámica a todo Santiago y que está a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar, tiene diversos dueños. Según Colliers International, en la parte baja está el Club de Polo San Cristóbal. Además, la Inmobiliaria Dank II Limitada tiene 97 hectáreas en la ladera sur, mientras que en el lado oriente se encuentra un espacio de 200.000 metros cuadrados perteneciente a la compañía Asem Trading.

El cerro Chena, ubicado en las comunas de San Bernardo y Calera de Tango, es el segundo pulmón más grande de la capital: tiene 943 hectáreas y cuenta con miradores, senderos, lagunas y canchas de fútbol. De acuerdo a un estudio de Arenas y Cayo, tiene más de 15 dueños. Entre ellos destacan el Instituto de Salud Pública, Serviu, Ejército y Melón Hormigones.

¿Son de acceso público?

A diferencia de las playas, los cerros y montañas en Chile no son un bien nacional de uso público, por lo que un propietario sí puede restringir el paso. Según la FAO, el 63,8% del territorio del país está compuesto por montañas, y de ese porcentaje, el 40% está en manos de algún privado.

“En el caso de la Región Metropolitana la situación es crítica, porque a pesar de que alberga a más del 70% de la población de Chile, tienen un 1,24% de superficie protegida”, afirma Camilo Hornauer, presidente de la Fundación Plantae

Es por eso que organizaciones, como Plantae o Acceso PanAm, han tratado de cambiar esta normativa para generar vías libres a lugares de interés público. “Cuando existe un conflicto en el acceso nosotros entramos en una negociación con el privado y realizamos trabajos voluntarios, limpieza del lugar, habilitación de infraestructura para minimizar la degradación del terreno”, afirma Christian Moscoso, representante en Chile de la ONG internacional Acceso PanAm.

Relacionado a esto, existe un proyecto de ley que busca crear el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) para establecer nuevas herramientas de protección del patrimonio natural. Sin embargo, ha recibido diversas críticas desde agrupaciones ambientalistas que afirman que de ser aprobado, se permitirán concesiones de áreas protegidas por 30 años entre privados.

Además, el diputado Sebastián Torrealba (RN) presentó un proyecto de ley que busca promover el acceso a montañas cuando un terreno privado colinda con un predio fiscal. La iniciativa, eso sí, todavía está en primer trámite. “Hoy la montaña es vista por el Estado como un espacio donde hay recursos naturales que se pueden explotar, pero se olvidan que hay identidad y tradiciones. Buscamos democratizar la montaña y ser un detonador de políticas públicas a favor de ésta”, cuenta el parlamentario a DF MAS.

El mall que divide a los primos Jano y Mosa en Valdivia

Desde 2014 que se enfrentan en tribunales. Hay acusaciones de falsificación de firmas que dieron origen al proyecto de centro comercial que los Mosa quieren levantar a metros del mall de los Jano en la capital de Los Ríos. La Contraloría podría tener la última palabra.

El último obstáculo que enfrenta Alto Maipo

Con más del 95% terminado, el complejo hidroeléctrico enfrenta un inédito conflicto con un ex representante de los opositores al proyecto, que les pide US$ 4 millones por el acopio de material estéril en su empresa. Justo a menos de dos meses de que venzan los plazos ambientales del proyecto. El caso está ahora en la Corte Suprema.

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