Click acá para ir directamente al contenido

Cómo cuido mis lucas

¿Empezando a emprender? Estos son pasos para formalizar tu negocio

¿Empezando a emprender? Estos son pasos para formalizar tu negocio

En Chile existen miles de emprendimientos que no están regularizados. ¿Cómo crear una sociedad? ¿Cuál elegir? ¿Cuánto cuesta? Te lo respondemos a continuación.

Por: Mateo Navas | Publicado: Jueves 8 de abril de 2021 a las 18:00
  • T+
  • T-

En 2020 se constituyeron 158.586 nuevas empresas, un récord desde que Ministerio de Economía empezó a registrar esos datos.

La crisis sanitaria obligó a miles de personas a abrir pequeños negocios para enfrentar las pocas oportunidades laborales. Sin embargo, hay muchos otros proyectos que no se han formalizado. Esto podría generar, a la larga, diversos problemas tributarios y de escalabilidad. Además, limita la posibilidad de recibir beneficios estatales, acceder a fondos concursables y conseguir créditos con instituciones financieras.

Eso sí, existen muchas alternativas para formalizar tu negocio. Puedes constituir una Microempresa Familiar (MEF), una Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (EIRL), entre otras. Cada una de estas cuenta con distintas características que encajan con diversos tipos de negocios.

Y si bien parece un trámite rápido y sencillo, es necesario entender los detalles, plazos, requisitos y limitaciones.

Trámites gratis y en un día

Más allá de la sociedad que decidas establecer, es clave separar aguas. Y el trámite para hacerlo, especialmente si es un emprendimiento pequeño, es sencillo. En la mayoría de los casos hay que ingresar a la web del Servicio de Impuestos Internos (SII) e iniciar actividades. En otros, se requieren patentes municipales y realizar trámites de escritura.

Por otro lado, se pueden constituir empresas en un día, a través del portal Registrodeempresasysociedades.cl. Para eso necesitas una Firma Electrónica Avanzada y tu clave única. Salvo casos puntuales, el proceso es gratis. En ese sitio se explican las características de cada una de esas sociedades.

Antes de constituir una sociedad, es clave comprender el objetivo de tu empresa, proyectar la escalabilidad que podría alcanzar a futuro y definir el rubro del negocio. "Hay que conocer las características, su proyección, la posibilidad de inversión, la incorporación de inversionistas y los efectos tributarios", enfatiza Luciana Valencia, abogada y directora de Área de Negocios de Moraga & Cía.

Microempresa Familiar: activos por no más de 1.000 UF

Una MEF es una sociedad conformada por una o más personas naturales que residen en un domicilio determinado y que se dedican a labores profesionales, oficios, industria, artesanía o cualquier prestación de servicios o de producción.

“Esta sociedad beneficia directamente al microempresario que no ha podido formalizarse por limitaciones en las normas de zonificación industrial o comercial. También a quien tiene una empresa en funcionamiento sin estar formalizada, es decir, no posee patente municipal y/o no ha iniciado actividades en el SII”, afirma Carlos Valdebenito, director de carreras del Área de Administración del IP y CFT Santo Tomás San Joaquín.

Para hacerlo necesitas una cédula de identidad vigente, una fotocopia del contribuyente, una copia del SII del formulario de inscripción y una declaración jurada de inicio de actividades visada por el municipio respectivo. “Una vez reunidos los antecedentes requeridos, puedes dirigirte a la oficina del SII correspondiente a tu domicilio y explicar el motivo de tu visita”, agrega Valdebenito, quien afirma que el trámite no tiene costo alguno.

Eso sí, debes tener en cuenta algunas cosas antes de comenzar el proceso. Procura destacar que no van a trabajar más de cinco personas ajenas a la familia. Además, los activos productivos de la empresa no pueden sobrepasar las 1.000 UF ($ 30 millones aproximadamente). Valdebenito explica que estos activos hacen referencia a “las instalaciones, herramientas, materias primas e insumos que sirven para la producción de bienes y servicios”.

EIRL: gratis y un solo socio

¿Qué pasa si tú eres el único socio y no quieres compartir la toma de decisiones? Quizás la respuesta sea conformar una Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (EIRL). Según la ley Nº 19.857, se trata de una “persona jurídica con patrimonio propio distinto al del titular, es siempre comercial y está sometida al Código de Comercio cualquiera que sea su objeto; podrá realizar toda clase de operaciones civiles y comerciales, excepto las reservadas por la ley a las sociedades anónimas”.

Con este tipo de sociedad —que es una de las favoritas de las PYME que recién comienzan— la empresa adquiere personalidad jurídica, lo que significa que funcionan dos personalidades simultáneamente: la del titular y la de la compañía.

"Hay que conocer las características, su proyección, la posibilidad de inversión, la incorporación de inversionistas y los efectos tributarios”

“La gran ventaja es que al ser una persona jurídica distinta de la persona que la constituye, tendrá un patrimonio propio, distinto al de su titular, por lo que ante cualquier contingencia, la EIRL sólo responderá con los bienes que formen parte de aquel patrimonio propio, sin llegar a afectar el patrimonio del empresario que la constituyó”, cuenta Sebastián Benedetti, socio de CBC Abogados.

Al igual que la MEF, no se requieren grandes montos de capital para constituirla. Para hacerlo, debes acudir al SII e iniciar actividades como persona jurídica. Ahí hay que llenar el formulario 4415, realizar los trámites de escritura y procesar la inscripción en el registro de comercio. Tendrás una sociedad conformada cuando esté publicada en el Diario Oficial.  

Invertir en sostenibilidad: tres pasos clave

Las inversiones en empresas que operan bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza o ESG crecen en todo el mundo, en medio de la pandemia y la crisis climática. En Chile se puede invertir directamente en acciones y fondos bajo estas premisas. Los montos dependen de cada activo o entidad financiera.

SIGUIENTE »
« ANTERIOR