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Bandeja de salida

La columna de J.J. Jinks: "Se está configurando una nueva forma de vivir en sociedad"

La columna de J.J. Jinks: "Se está configurando una nueva forma de vivir en sociedad"

Estamos en un momento en que se está configurando una nueva forma de vivir en sociedad, lo que afectará nuestra democracia y la forma de relacionarnos. El maldito genio de Zuckerberg, como siempre, va un paso adelante porque sabe que como dice mi canción favorita de ABBA: The Winner Takes It All.

Por: J.J. Jinks | Publicado: Sábado 6 de noviembre de 2021 a las 21:00
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“Tomamos un descanso en la primavera de 1982 y ahora hemos decidido que es tiempo de terminar con él”, esa frase llena de humor del bueno fue parte de la nota de prensa con la que hace algunos días el grupo sueco ABBA dio a conocer que iba a sacar un nuevo disco.

Esto causó de inmediato la reacción de incredulidad y gozo en sus millones de fanáticos de todas las edades repartidos por todo el planeta, incluido este humilde columnista dominical. Entre 1973 y 1981 el cuarteto lanzó ocho discos con múltiples éxitos que resuenan hasta hoy día donde uno vaya.

Sin duda, es una de las bandas más importantes de la historia de la música popular y uno de los íconos del pop.

Vaya a uno a saber qué los motiva a exponer su legado, pero sea cual sea el motivo se agradece la osadía de estos señores y señoras pasados los 70 años, que nos tendrán atentos a la salida del nuevo álbum.

La vuelta de ABBA -en realidad nunca se fue- no será solo a través de nuevas canciones sino que preparan un show de alta tecnología donde los cantantes no estarán sobre el escenario sino que en vez de ellos habrá unos avatares que los representarán en sus pintas de finales de los años ‘70.

Difícil de imaginar cómo será eso, pero quiero verlo. Después de todo el grupo sueco siempre estuvo en la delantera del uso de la tecnología y música, y esta vez no tiene por qué ser distinto.

A propósito de avatares y hologramas, la antigua Facebook hoy Meta nos comunica la nueva obsesión de Zuckerberg: el metaverso. La posibilidad de viajar, compartir con amigos, hacer deporte, ir a conciertos sin movernos del escritorio. Suena aterrador para quienes disfrutamos del contacto humano y del aire fresco, pero estamos mucho más cerca de eso de lo que podríamos pensar.

El peso que tiene el mundo digital en nuestras vidas es enorme y más aún después de la pandemia. Las universidades no logran que sus alumnos vuelvan a clases presenciales, no por el temor al virus, sino porque simplemente se acostumbraron a asistir a clases en pijama, los niños juegan hoy juegos online con “amigos” de todo el mundo y les da lata salir a pichanguear por ahí.

Las citas amorosas hoy son virtuales y el like es el mejor piropo, el teletrabajo tiene a las oficinas vacías y no hay cómo hacer volver a los trabajadores a la presencialidad salvo por órdenes taxativas, Rappi toca el timbre de mi casa cinco veces por día, y así podríamos seguir hasta el infinito.

Nuestras elecciones presidenciales no están exentas del fenómeno, y tenemos un candidato virtual como Franco Parisi, quien recién hoy se dignará a aterrizar en el país. Más allá de las razones judiciales que lo han motivado a comunicarse solo a través de redes sociales, el 10% que muestra en las encuestas, en la vecindad con lo que marcan los candidatos de las dos coaliciones más importantes del país, es simplemente sorprendente y es una prueba más del poderío de lo digital.

Estamos en un momento en que se está configurando una nueva forma de vivir en sociedad, lo que afectará nuestra democracia y la forma de relacionarnos. El maldito genio de Zuckerberg, como siempre, va un paso adelante porque sabe que como dice mi canción favorita de ABBA: The Winner Takes It All.

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Para ser justos con ambos candidatos que puntean las encuestas, ninguno de los dos por lo menos en términos personales merece el apelativo de extremo. Uno podrá o no compartir sus ideas, pero ambos parecen ser convencidos demócratas y bienintencionados. El problema es que hay cada deschavetado en sus círculos cercanos y para qué decir entre sus adherentes anónimos.

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