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Olena Halushka, activista ucraniana: “Rusia subestimó significativamente nuestra voluntad de sobrevivir como estado”

Olena Halushka, activista ucraniana: “Rusia subestimó significativamente nuestra voluntad de sobrevivir como estado”

Olena fue una de los cientos de miles de jóvenes que salieron a las calles en 2013 y 2014 en la “Revolución de la Dignidad”.

Por: Marcela Vélez-Plickert desde Londres | Publicado: Sábado 20 de agosto de 2022 a las 04:00
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Reconstruir Ucrania. Con su propia identidad, pero a imagen y semejanza de una sociedad europea occidental. Esa es la aspiración que movió a cientos de miles de jóvenes que salieron a las calles en 2013 y 2014 en la “Revolución de la Dignidad”. Olena fue uno de ellos.

Entonces de apenas 24 años, se vio envuelta pronto en política, integrando el consejo municipal de Kiev. Luego se dio cuenta de que las reformas necesarias eran más globales.

Así nació la ONG Acción contra la Corrupción, que pronto encontró aliados en otros grupos que surgieron tras las protestas y que en coalición lograron avanzar reformas, por ejemplo, al sistema judicial y de transparencia política. Estas reformas, afirma, han sido claves para la fortaleza de un Estado que dejó de servir a los intereses de Moscú y que logró movilizar hasta a adversarios políticos del actual gobierno para la lucha.

-¿Podría describir cuál era el ambiente político en Ucrania antes de la guerra?
- “En realidad Ucrania cambió dramáticamente tras la Revolución del Maidan. Había una muy, muy grande demanda de la sociedad ucraniana por un estado de derecho, por respeto a los derechos humanos, tolerancia cero a la corrupción. Para satisfacer esta demanda, empezamos a hacer un montón de cambios institucionales y el hecho mismo de que Ucrania como Estado no se ha derrumbado en seis meses de guerra y la administración pública estatal está funcionando es una muestra de los avances. Incluso las instituciones anticorrupción están funcionando. Se impulsó un proceso de descentralización que fue muy importante y de digitalización que ayudó a modernizar los servicios públicos y eso también ayuda a reducir la corrupción, porque antes era todo tan complicado que se prestaba para sobornos y coimas”.

-Parece que en Ucrania hubo muchos avances desde las protestas…
-“Sí, absolutamente. Obviamente había desacuerdos, había críticas a donde nos encontrábamos. Pero desde la perspectiva actual entiendo que teníamos un país increíble, que fue detenido en el camino de su viaje y que fue castigado por sus éxitos. Si se echa un vistazo al discurso de Vladimir Putin dos días antes de la invasión, él mencionó todas las instituciones y reformas que hemos sacado adelante, como la oficina nacional anticorrupción, el tribunal superior anticorrupción. Era muy consciente de que teníamos la reforma judicial en curso. Él estaba muy bien informado. ¿Por qué iba a estar bien informado, si no es porque Rusia y el régimen de Putin consideran que la democratización exitosa de Ucrania, que logramos durante los últimos ocho años, es una amenaza para ellos? No pueden permitirse tener una democracia exitosa justo al lado de ellos”.

-¿Esa es la razón para esta guerra?
- “Rusia comenzó esta guerra para destruir Ucrania, para destruirnos a causa de nuestra voluntad de libertad, de democracia, de querer vivir en un Estado de derecho, y no como rusos”.

-¿De dónde surge esa demanda, es por la proximidad de la generación más joven con Europa?
- “Si echas un vistazo a la historia de Ucrania, nuestro pueblo ha estado luchando por la independencia toda su vida. Nuestro pueblo, nuestra élite han sido destruidos recurrentemente.
Desde la recuperación de la independencia en 1991, no nos descolonizamos realmente de Rusia. Rusia estaba profundamente penetrada en el sistema político ucraniano, en los servicios de seguridad y en las fuerzas del orden. La primera vez que intentamos independizarnos realmente fue en 2004, con la Revolución Naranja. Pero cometimos un error muy grande, porque pensamos que bastaba dejar todo en manos del presidente. No funciona así. En 2014 no cometimos ese error, también debido por la anexión de Crimea, todo el país está trabajando para liberarse de Rusia”.

-Y en medio de esa lucha, ¿cómo fue abandonar Ucrania?
“Fue muy complicado. Por supuesto. Todavía no puedo recordar bien esos días, porque los tengo muy borrosos. Hubo dos grandes razones por las que tuve que irme. La primera es mi hijo, que tiene 2 años. Y no podía imaginar, en el momento en que todo el mundo estaba gritando que Ucrania caería en tres días, que él tuviera que pasar por eso, el riesgo de que las fuerzas rusas lleguen y nos maten a todos. La segunda es que mi esfera de experiencia es la defensa internacional, y por eso junto a otros colegas nos trasladamos a Varsovia e inmediatamente empezamos a abogar por más ayuda, por más armas para Ucrania.

-¿Se sintieron escuchados?
-“Durante los primeros meses nos reuníamos con los senadores del Congreso, con el secretario de Estado de EEUU, Anthony Blinken, casi todos los días hablábamos. Durante las primeras semanas no recibimos armas porque los socios internacionales todavía estaban viendo si Ucrania caería pronto o no. Gritamos desesperadamente “la gente está muriendo. Dennos, dennos armas”. Abogamos por una zona de exclusión aérea, luego por la defensa aérea y de misiles, y luego empezamos a abogar por armas pesadas, porque esta se convirtió en una guerra de artillería, básicamente”.

-¿Quién la acompaña en Varsovia?
-“Estoy sola con mi hijo. Toda, toda mi familia está en Ucrania. Mi esposo no puede salir del país, y mi madre trabaja en una escuela y está atendiendo refugiados del este de Ucrania”.

-¿Tiene miedo?
-“Sí, porque está claro que parte de la campaña de terror de Rusia es que nadie se sienta a salvo. Por eso los misiles cerca de Kiev, lejos de la supuesta zona de combate, o misiles que caen en zonas pobladas y que se disparan desde el norte, desde Bielorrusia. Su idea es que nadie se sienta seguro en ningún lugar del país”.

-Los ataques cerca de Kiev parecen una respuesta a la resistencia ucraniana…
-“Sí, ellos estaban absolutamente convencidos de lo que decían sus agentes, que hicieron un pésimo trabajo diciendo que Ucrania caería pronto y que había simpatía por Rusia. Subestimaron la resistencia de la sociedad ucraniana, de las fuerzas armadas ucranianas, pero también de la población civil ucraniana. y subestimaron la resistencia del Estado ucraniano como administración pública. Ahora están aprovechando el que todo el mundo vuelve a otras noticias para tratar de destruir el país persona por persona, todas las élites potenciales, todos los que puedan ofrecerles resistencia. Echa un vistazo a lo que están haciendo en los territorios ocupados, están usando la tortura y las violaciones como herramienta de intimidación contra la población local. Todas esas cosas habrían ocurrido en todo el país, si hubiesen ocupado Ucrania. Rusia subestimó significativamente nuestra voluntad de sobrevivir como Estado”.

-¿Cómo se siente ahora mismo con la cobertura de los medios de comunicación internacionales y de la comunidad internacional?
- “Se percibe un cambio, es visible, pero también diría que es lógico, es como funciona la atención de la gente. Ahora comienzan las vacaciones de verano (en el hemisferio norte). Por eso estamos presionando para que se endurezcan las sanciones, por más asistencia militar. Tememos que cuando la gente vuelva de vacaciones y comiencen a sentir el efecto del alza de precio de la energía, del precio más alto de los alimentos, tememos que digan ‘por qué debo sufrir yo por la guerra de otros’”.

-¿Qué piensa de Zelensky?
- "Es un héroe internacional. La gente lo quiere. No voté por él, porque tenía mucho miedo de que hubiera algunas concesiones a Rusia en nombre de la paz. Pero está liderando al país en la guerra. Hay gente de su círculo que está contra las reformas, pero su liderazgo es innegable".

-¿Usted tiene amigos en Rusia? En Rusia.
- No.
-Lo pregunto porque entiendo que hay muchos vínculos entre Rusia y Ucrania, muchas familias tienen miembros en los dos países…
“Sí, pero muchos o la mayoría se ha roto, porque los que están en Rusia niegan lo que les cuentan sus amigos o parientes en Ucrania”.

-¿No cree que es solo producto de la propaganda? ¿Cree que apoyan activamente la guerra?
-“Creo que la propaganda es una excusa. Hicieron lo mismo en Chechenia, en Georgia, en Siria. Hay que estar ciego para no ver los crímenes y apoyar esto. ¿Dónde están los signos de resistencia de protesta al interior de Rusia?”.

-Ha habido algunos…
-“Menores. No suficientes”.

-Usted esperaba más…
“No me lo esperaba. No hay que olvidar que, a diferencia de Alemania, que fueron castigados por los nazis, la Unión Soviética nunca fue castigada por las atrocidades que cometieron en la Segunda Guerra Mundial. La sociedad alemana vivió su expiación. En Rusia, por el contrario, los rusos se consideran ganadores y se sienten orgullosos de lo que hicieron. Esta guerra es la consecuencia directa de que la sociedad soviética no haya sido castigada, y si Rusia no es castigada ahora, dentro de unos años la guerra será mucho peor y a mayor escala”.

-No se detendría solo en Ucrania.
“Por supuesto que no. En la televisión, los voceros del Kremlin están repitiendo constantemente que su objetivo es revivir la Unión Soviética. Pero Lituania, Latvia y Estonia ahora son miembros de la OTAN, de la UE. La próxima será la guerra entre Rusia y la OTAN”.

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