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Personaje

Kai Bird, autor del libro que “conquistó” a Christopher Nolan para su película Oppenheimer: “El intercambio nuclear podría volver a ocurrir”

Kai Bird, autor del libro que “conquistó” a Christopher Nolan para su película Oppenheimer: “El intercambio nuclear podría volver a ocurrir”

En 2005 el historiador publicó, junto con Martin Sherwin, “Prometeo Americano”, una densa biografía de Robert Oppenheimer, considerado el “padre” de la bomba atómica. 17 años después la obra -ganadora de un premio Pulitzer- se transformará en película.

Por: Mateo Navas | Publicado: Sábado 10 de junio de 2023 a las 09:30
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Fue en octubre de 2021, dos semanas después de enterarse que Christopher Nolan (Memento, El Origen, Dunkirk e Interstellar) transformaría el libro Prometeo Americano en una película, que el historiador Martin Sherwin murió tras padecer un largo cáncer pulmonar. “Ojalá Marty estuviera vivo para ver la película”, explica Kai Bird, amigo, historiador y coautor de dicha obra a DF MAS.

Martin Sherwin -ex académico de Princeton, Berkeley y la Universidad de Pensilvania- comenzó a inicios de los ‘80 a investigar la vida y el legado de Robert Oppenheimer, el científico detrás del desarrollo de la bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial.

Durante dos décadas reunió archivos, libros, entrevistó a familiares, amigos y colegas para desarrollar el proyecto. Sherwin estaba obsesionado con entender la personalidad detrás del padre de la bomba atómica: primero por su rol como director del Proyecto Manhattan, y segundo, por su posterior crítica al desarrollo de la bomba de hidrógeno.

“En mis biografías anteriores (The Color of Truth y The Chairman) había lidiado con el debate sobre las armas nucleares, así que cuando Martin me pidió a principios de los 2000 que me uniera a él en su biografía de Oppenheimer, me sentí intrigado. Para entonces, Marty llevaba 20 años trabajando en la obra. Juntos, tardamos otros cinco en terminar el libro. Fue una magnífica colaboración”, recuerda Bird (71). 

En 2005 publicaron el libro, el cual fue catalogado por la prensa especializada como un “clásico instantáneo”, gracias a la profunda investigación de la vida de Oppenheimer y el retrato de las luces y sombras de su trayectoria. “Oppie era un hombre muy complicado: un físico cuántico que, sin embargo, amaba la poesía y la literatura. Un estadounidense de ascendencia judía que aprendió sánscrito para poder leer el Gita (un texto sagrado hinduista) en el idioma original. Era tímido y, sin embargo, podía ser teatral en el escenario mundial”, comenta el historiador.

Justamente por estos atributos, Prometeo Americano (Debate, 864 páginas) ganó el Premio Pulitzer de 2006 en la categoría de biografías. “La obra ha ganado muchos galardones, pero lo que más nos ha gustado ha sido oír a lectores comunes que el libro se lee como una novela, y, sin embargo, transmite una historia seria y real”, indica Bird, que actualmente ejerce como director ejecutivo del centro de biografías de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.

“Nuestra esperanza es que la biografía estimule una conversación sobre la historia y el papel de los científicos como intelectuales públicos”, complementa.

16 años después de la primera edición, Christopher Nolan rescató el libro para transformarlo en su próximo proyecto cinematográfico. Él mismo adaptó la biografía a un guión.

Luego de más de dos años de producción, el próximo 21 de julio se estrenará Oppenheimer, un filme de 3 horas y 9 minutos enfocado en el trabajo del científico estadounidense en el Proyecto Manhattan en plena Segunda Guerra Mundial. La película estará protagonizada por Cillian Murphy (Peaky Blinders) y tendrá la participación de Matt Damon, Robert Downey Jr., Rami Malek, Emily Blunt, Gary Oldman y Florence Pugh.

Su inversión fue de US$ 100 millones y, fiel a su estilo, traerá novedades: fue grabada con 65mm y en algunos pasajes el cineasta británico volverá al blanco y negro, una técnica que no usa desde Memento, el filme que catapultó su estrellato en Hollywood.

Se trata, por lejos, de uno de los estrenos más esperados del año. El objetivo de recaudación no es menor: según Variety, Universal busca conseguir por lo menos US$ 400 millones para que alcanzar utilidades.

“Fue humillado política y personalmente”

Robert Oppenheimer nació el 22 de abril de 1904 en Manhattan, en medio de una familia de origen judío. Desde temprana edad mostró interés en las artes, ciencias y literatura. A pesar de aprender diversos idiomas, leer complejas novelas y escribir poemas, se dedicó profesionalmente al campo de la física teórica. A los 18 años entró a estudiar su pregrado a Harvard, para luego pasar por Cambridge y la Universidad de Gotinga, en Alemania. En 1942 (y después de pasar largos años como académico de Caltech y Berkeley) aceptó el desafío de ser el director científico del Proyecto Manhattan, el plan secreto de Estados Unidos para desarrollar una bomba atómica.

La fortaleza del libro, han analizado críticos, es que traza un vívido retrato de Oppenheimer, presentándolo como una figura paradójica: un hombre cuyo idealismo dio forma al desarrollo de la bomba atómica, al mismo tiempo de albergar profundas reservas éticas y morales sobre su potencial catastrófico.

A través de meticulosas investigaciones, Bird y Sherwin desentrañaron las complejas capas de su carácter, profundizando en sus luchas personales y profesionales, sus conflictos internos y su papel dentro de la comunidad científica.

“El libro es profundamente biográfico. Los lectores conocen la crisis psicológica de Oppie cuando era un joven veinteañero, sus aventuras amorosas y muchos otros aspectos de su personalidad”, señala Bird.

A diferencia de la película, que se centrará en un corto periodo de su vida, los autores guían a los lectores a través de los primeros años de Oppenheimer, trazando su ascenso como físico teórico y su aparición como figura destacada en la comunidad de la física teórica.

En el filme se retrata su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, en particular su rol como director del laboratorio de Los Álamos, donde reunió a las mentes científicas más brillantes de la época para desarrollar la bomba atómica, un logro que cimentaría para siempre su lugar en la historia. También examinan sus controvertidas asociaciones con intelectuales de izquierda, que condujeron a su posterior investigación durante el apogeo del macartismo, un periodo lleno de acusaciones de deslealtad, comunismo, subversión o traición a la patria a ciudadanos norteamericanos durante la Guerra Fría.

“Oppenheimer se hizo políticamente activo durante la Depresión de los años ‘30 y simpatizaba con causas izquierdistas como la integración racial y la República Española. Contribuyó con dinero a causas apoyadas por el Partido Comunista, como la recaudación de fondos para comprar una ambulancia y enviarla a España durante la guerra civil. Pero nosotros sostenemos que nunca se afilió al Partido Comunista y que nunca fue el tipo de intelectual que pudiera someterse a la disciplina del partido”, comenta Bird.

Sus antecedentes políticos eran conocidos por las autoridades cuando se convirtió en director científico del laboratorio de Los Álamos, y justamente dicha información fue utilizada para atacarlo después de la guerra, cuando manifestó su oposición al desarrollo de la bomba de hidrógeno. En 1954 el gobierno estadounidense le juzgó en una audiencia secreta de seguridad, le retiró su habilitación de seguridad y luego hizo pública la transcripción del ‘juicio’. Fue humillado política y personalmente”.

“La gente parece olvidar que vivimos en una era nuclear”

Durante toda su vida Kai Bird estuvo rodeado de conversaciones sobre conflictos bélicos. Su padre fue un funcionario del Servicio Exterior norteamericano, por lo qué pasó parte importante de su infancia en Medio Oriente. “Siempre elijo temas que me despiertan la curiosidad por lo que realmente ocurrió. He escrito dos libros sobre esa zona porque crecí en Jerusalén, El Cairo, Beirut y Arabia Saudí, y quería entender la historia que había detrás de todas las guerras que conocí en mi infancia”.

Ahora, por primera vez uno de sus libros llegará a la pantalla grande. Sobre esto, Bird dice que Nolan lo invitó al plató de la película para vivir en primera persona el proceso de producción. “Fue una experiencia interesante”, comenta.

Y agrega: “Tengo grandes esperanzas de que la película sea considerada artísticamente brillante, pero creo que también servirá para transmitir una historia interesante sobre la era atómica en la que vivimos y el papel de los científicos como intelectuales públicos. A medida que nos adentramos en una nueva era de inteligencia artificial, creo que hay algunas lecciones que podemos aprender de los científicos que se enfrentaron en 1945 a las implicaciones de construir armas atómicas”.

- ¿Y qué piensa sobre la idea de algunos historiadores que proyectan una posible Tercera Guerra Mundial?
- No sé qué ocurrirá en la guerra de Ucrania, pero es evidente que se trata de un conjunto de circunstancias peligrosas. La gente parece olvidar que vivimos en una era nuclear y que la historia no ha terminado. En 1945 se utilizaron dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, y desde entonces no se han utilizado armas nucleares en combate. Pero estuvimos muy cerca de eso durante la crisis de los misiles cubanos de 1962. Y podría volver a ocurrir. Como creía Robert Oppenheimer, deberíamos encontrar la manera de prohibir estas armas y regular todo lo nuclear bajo el derecho internacional”.

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