Por dentro
Nicolás Imschenetzky, el delator de la colusión de los casinos

Nicolás Imschenetzky, el delator de la colusión de los casinos
El mismo día que efectivos de Carabineros llegaron al domicilio de Nicolás Imschenetzky Ebensperger, por consejo del abogado experto Javier Velozo, se apresuraron para intentar obtener el primer lugar en el camino a la delación ante la Fiscalía Nacional Económica. No esperaban eso sí que el persecutor, que acusó a tres casinos y cinco altos representantes de estas compañías de ponerse de acuerdo para no competir en licitaciones, pidiera poner término a los permisos de casinos que suponían seguros hasta 2038 y 2039.
-
Cuéntale a tus contactos
-
Recomiéndalo en tu red profesional
-
Cuéntale a todos
-
Cuéntale a tus amigos
-
envíalo por email
Luego vendría una investigación interna liderada por Velozo en Marina del Sol, que derivaría en la delación compensada presentada por la compañía, y en la acusación por colusión que hizo la FNE el pasado jueves 3 de octubre en contra de tres casinos y cinco altos representantes de estas compañías, por coordinarse en los procesos de licitaciones de casinos de juego llevados a cabo durante 2020 y 2021, de modo de que cada quien fuera por sus propias plazas y no competir por más.
El sábado 5 de octubre participó de una distendida reunión con cercanos en torno a una malaya a las brasas, y este lunes en la tarde participó de una reunión del consejo de Valmar, la sociedad que integra los varios negocios de esta familia de origen ruso, manteniendo todas sus actividades profesionales normales, si bien ya dejó las posiciones directivas en el grupo de casinos. Además, se apresta a conmemorar este mes los 55 años de Valmar. Acostumbran celebrar cada aniversario en una obra en curso y con un asado con los trabajadores.
De Rusia a Chile… por azar
Los estragos de la Segunda Guerra Mundial los llevaron a buscar nuevos horizontes y llegaron a Chile por azar. Wladimir llegó atrasado a tomar el tren, lo que resultó providencial pues ese convoy tuvo un accidente y murieron sus ocupantes. Luego, al llegar a un puerto alemán donde se iba a embarcar, preguntó por el boleto más próximo que se vendía a un país lejano. Ese era Chile.
Como Wladimir tenía estudios de topografía y geodesia, su camino fue la industria de la construcción, desempeñándose en varias plantas industriales que se construyeron en Chile entre 1960 y 1970 desde Ovalle hacia el sur de Chile, estableciéndose en Concepción a principios de los 70, por lo que los hijos del matrimonio estudiaron en la Universidad de Concepción.
Y Nicolás Imschenetzky Popov se recibió de ingeniero civil mecánico y comenzó a trabajar con su padre en su constructora, que se llamaba igual que él, Wladimir Imschenetzky, hasta que en 1974 la empresa fue rebautizada como Valmar, en honor a los padres de Wladimir: Valentín y María.
Primero postularon sin socios y una vez que se adjudicaron la plaza de Talcahuano salieron a buscar partners. Los hallaron en el grupo canadiense Clairvest, con quienes llegaron a administrar los cuatro casinos que tienen hoy: Talcahuano -que abrió en 2008-, Calama, Chillán y Osorno.
Socios de salida
“Lo más probable es que haya un ajuste”, dicen entendidos, pues Valmar como comprador está asumiendo el riesgo, si bien va a controvertir el pedido de la FNE de terminarles sus permisos (ver recuadro). De la otra vereda, el caso apura el interés del grupo canadiense de salir de la compañía.
Emerge una mujer
El tercer integrante en la mesa de Inversiones Marina del Sol por estos socios es Ricardo Torres Aravena, mientras los otros tres están elegidos con votos de los canadienses: Michael Adam Wagman, Sebastien Dhonte y el abogado Michael Grasty. Eso, seguramente, hasta que Clairvest salga de la compañía.
La pelea por el término de los permisos
Al entender de la FNE el pedido de poner término a los permisos de operación de los casinos obtenidos por las firmas denunciadas en las cuestionadas licitaciones, es posible en virtud de la norma que permite al TDLC “modificar o poner términos a los actos, contratos, convenios, sistemas o acuerdos” que sean contrarios a la ley. En esta lógica, el permiso otorgado a un casino que se obtuvo por medio de la colusión es el “acto” que el persecutor pide que se deje sin efecto.
Pero desde la vereda de MDS y en una posición que también comparten los otros casinos acusados -el único punto en común que hoy tienen-, la FNE excedió las facultades existentes, porque entienden que esa atribución explícita no está en la ley que regula la libre competencia y que aquella norma no está diseñada para que el TDLC le ordene a un tercero -el Estado-, dejar sin efecto un permiso.
Las sanciones, bajo esta mirada, sólo se imponen al que realizó la conducta, y no se extienden medidas a otro actor. Al interior de MDS se da por hecho que van a combatir tal pedido de la FNE ante el TDLC, aunque también tienen como opción el Tribunal Constitucional (TC).
Abogados que conocen del tema libre competencia indican que, ante una adjudicación de permisos de operación mal habida -como la que se denuncia en este caso-, hay otras vías para resarcir al Estado, que sería el perjudicado si se ratifica el caso en una sentencia.
Una, es una acción de nulidad de derecho público en los tribunales civiles, en la que se pida la nulidad de los permisos, acción que podría activar el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y/o la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ). Otra vía es que el mismo CDE pida una indemnización, cuando tras quedar a firme una sentencia, se discutan los perjuicios en el mismo tribunal.