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Que Lessmann se quede: La condición de Hyundai para salvar a Gildemeister

Que Lessmann se quede: La condición de Hyundai para salvar a Gildemeister

Los acreedores de Gildemeister querían asegurarse de que la coreana se quedara con ellos después del capítulo 11 en EEUU. Y los fabricantes de autos exigieron que, para hacerlo, Ricardo Lessmann se mantuviera en la firma como presidente.

Por: Nicolás Durante | Publicado: Domingo 11 de abril de 2021 a las 04:00
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No es primera vez que Corea le da una mano a Ricardo Lessmann. Ocurrió en los años ‘80, cuando era un joven ingeniero comercial que trabajaba en Gildemeister y siguió a los ejecutivos de Hyundai para ofrecer importar y comercializar los clásicos autos “pony”, ícono de esa época, en Chile. 

En 1986, y tras un viaje a Seúl, se ganó la representación de la marca asiática en Chile. Pero en los años ‘90, cuando Gildemeister decidió dejar de comercializar la marca de autos, Lessmann se independizó y abrió locales propios para importar directamente. Pasó de vender 100 vehículos al mes, a 1.000, ha contado. Y así fue construyendo un imperio automotriz que sumó a más marcas. Y más deudas. 

El nivel de asfixiamiento fue tal, que en 2015 tuvo que reestructurar sus números rojos, luego de haber entrado a Brasil y Centroamérica fuertemente. Llegar al país carioca, ha reconocido él mismo, fue una espiral de problemas financieros.  

Hasta que en marzo de este año la situación no dio para más, y decidió en conjunto con los principales acreedores, entre ellos el temido fondo estadounidense Elliot, acogerse a un procedimiento simplificado del capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EEUU. y reducir en unos US$ 200 millones sus deudas, a cambio de transformarlas en acciones de la firma. Con esto, es la segunda firma chilena en arreglar su situación financiera bajo leyes estadounidenses, después de Latam.

Pero para llegar a ese punto, Lessmann pasó buena parte de los últimos años arriba de un avión negociando con acreedores y tratando de vender y reorganizar su empresa. El año pasado, por ejemplo, acordó con la firma inglesa Inchcape transferir la representación de las marcas MINI en Chile y Perú y BMW Motorrad en Perú. El 2017 ya habían salido de Guatemala, El Salvador y Panamá. 

El llamado de Corea 

Al momento de anunciar que irían por el capítulo 11, la firma dio tres razones para explicar por qué lo hacían: “El aumento sostenido del tipo de cambio en los últimos años, los efectos del estallido social de octubre de 2019 y, posteriormente, el Covid-19. Estos fenómenos han tenido efectos de gran alcance, por lo que resulta imposible para AG cumplir con ciertas obligaciones financieras internacionales si no se produce una reestructuración”.

Pero para llegar a un acuerdo con los acreedores y reestructurar la empresa bajo las leyes de EEUU de una manera más o menos amistosa, el rol que jugaron los coreanos de Hyundai fue clave. 

Según cuentan conocedores del proceso, Hyundai habría puesto como condición para mantener el contrato con Gildemeister que Lessmann siguiera presidiendo la firma. Al mismo tiempo, los acreedores le pidieron al empresario que para acogerse al proceso de reorganización de las deudas, él tenía que asegurarles la representación de Hyundai incluso después de pasar por la Corte en EEUU. 

Y así fue como ambas puntas se juntaron y dieron como resultado el acuerdo que presentarán: Lessmann perderá su participación en la empresa, que bordea el 30%, pero se quedará como presidente del directorio

Porque si hay algo que en el mercado le reconocen a Lessmann es que, de autos, sabe. Su padre llegó en 1929 contratado por la Mercedes Benz a Chile. Así que desde chico que estaba en el taller entremedio de tuercas. Su salto luego a ser dueño y presidente de la Gildemeister fue algo natural. 

Le decía Lessmann a los egresados de Ingeniería Comercial de la UC en octubre del año pasado en la revista de egresados: “En lo referente a la industria automotriz, estos años hemos tenido caídas del mercado de hasta un 70%, lo que nos ha puesto desafíos importantes. En Gildemeister hemos tratado de provocar el menor impacto en nuestros colaboradores y nos hemos adaptado y buscado nuevas formas de trabajo que minimicen los riesgos de contagio tanto para nuestros clientes como colaboradores. En estos dos últimos meses la demanda ha aumentado en forma importante, por una parte, el temor de muchos consumidores de usar movilización pública y por el impacto del reparto del 10% de los fondos de pensiones, que le ha dado a muchos consumidores una mayor liquidez”, se lee en una columna publicada en el sitio web de la escuela.

Lessmann perderá su participación en la empresa, que bordea el 30%, pero se quedará como presidente del directorio

De hecho, el año pasado Gildemeister y el mismo Lessmann estuvieron buscando compradores para una serie de activos físicos y terrenos prescindibles en Chile y en las otras operaciones. Habrían sondeado a través de un broker, pero los precios que se ofrecían no eran los mejores, así que decidieron dejar en stand by dicha operación. 

“En mi caso personal, yo viajaba al año más o menos el 40% de mi tiempo… en los últimos 7 meses no he viajado y he podido conducir los negocios en forma muy eficiente…pero pienso que las reuniones presenciales seguirán siendo necesarias para incorporar un toque de 'humanidad' a las relaciones interpersonales”, agrega Lessmann en su carta a los ex alumnos. 

Dentro del plan con la reestructuración de las deudas estaría, dicen entendidos, la venta del emblemático edificio de Gildemeister en Avenida Las Condes, lo que deberían llevar a cabo los nuevos accionistas de la firma. 

Los otros negocios 

¿A qué se dedicará Lessmann a contar del otro año, ahora que ya no estará en el día a día de la operación?

Cercanos dicen que se volcaría a sus campos en el sur del país. Su principal operación es a través de Agrícola Millahue, en Osorno, y donde se dedica a la crianza de bovinos para la producción lechera. 

Además, según el Registro de Comercio, tiene una sociedad con su esposa, María Cecilia Meyer, para realizar todo tipo de inversiones, llamada Millacura. 

A eso se suma su veta filantrópica a través de la Fundación Educacional Santa María, que administra el colegio Padre Pedro Arrupe en Pudahuel para alumnos en situación vulnerable y que entrega educación técnico profesional, con especializaciones en Administración o Mecánica Automotriz. Al 2020 la matrícula superó los mil estudiantes, quienes desde 2014 están ahí gratis. 

Lessmann es parte del directorio del Colegio, y participa activamente en la gestión del mismo. 



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