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Punto de partida

Alerce para las arrugas: la tecnología celular que promete revolucionar la cosmética

Alerce para las arrugas: la tecnología celular que promete revolucionar la cosmética

Rubisco es una empresa chilena especializada en el cultivo celular vegetal y su última creación es Australcell, un ingrediente activo que reduce las arrugas en un 300% y que comenzará a comercializarse en Europa el próximo año.

Por: Emilia Larraín | Publicado: Sábado 16 de octubre de 2021 a las 21:00
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El 2020, Felipe Aquea, biólogo de la Universidad Católica, ojeaba un libro de plantas medicinales chilenas que databa de 1897. El libro describía cómo en aquella época se usaba el alerce con fines medicinales, especialmente para la piel.

El 2017 Aquea conoció a Andrés Volker mientras ambos estudiaban en California, y rápidamente se hicieron socios. Aquea trabajaba en la creación de una plataforma que permitiera crear cultivos celulares vegetales en el laboratorio. Entonces nació Rubisco, que en el mundo de la ciencia es el nombre de la proteína más abundante del planeta y la responsable de la fijación del co2. En un principio Rubisco comenzó como un negocio de hidroponía, pero el hallazgo de Aquea tres años después cambiaría su rumbo.

Para el 2020 ya se les había unido José Pablo García, CEO de Rubisco, quien se encarga de la comercialización e internacionalización de la marca. Los tres emprendieron un viaje a la Araucanía en donde recolectaron varias muestras de árboles chilenos milenarios, entre ellos el alerce. Llegado a Santiago, Aquea probó las distintas muestras en su laboratorio en La Reina.

La plataforma de Rubisco permite seleccionar una especie vegetal que tenga una característica de interés y realiza una multiplicación celular con una sola muestra, en este caso una pequeña rama de alerce.

“Decidimos probar la plataforma con algo potente y escogimos el alerce chileno, que es uno de los árboles más longevos en la historia de la humanidad y es reconocido a nivel internacional por su gran durabilidad y resistencia a la degradación biológica”, explica García.

Australcell

Así nació Australcell, un ingrediente activo para el antienvejecimiento en base a extractos de alerce que consiste en inducir el cultivo celular de esta planta, el que se multiplica en el laboratorio y del que posteriormente se obtiene un extracto que tiene la capacidad de regenerar la piel.

“Hicimos primero las pruebas in vitro y nos dimos cuenta de que el alerce podía crear una regeneración de la piel súper potente. Después pasamos al segundo nivel, que fue hacer las pruebas in vivo”, explica García. Pruebas que hechas en humanos, realizó Cosmociencia, una empresa brasileña especialista en pruebas científicas.

En febrero del 2020 desde Cosmociencia les dieron el ok. Efectivamente Australcell reducía notoriamente la superficie de arrugas en un 300% después de 30 días de uso.

Hasta entonces Rubisco se había financiado con $ 360 millones. Monto obtenido a través de varios concursos, uno de la Corfo, otro de la fundación Copec-UC y un tercero de la Fundación para la Innovación Agraria. También entre los mismos socios juntaron $ 140 millones. “Partimos con eso cuando la empresa tenía un enfoque hacia la hidroponía y después todo esto sirvió para desarrollar la proliferación celular del alerce y otros árboles longevos”, comenta García.

El lanzamiento

Cuando Australcell ya estaba listo y patentado para ser comercializado como ingrediente activo, Rubisco buscaba levantar US$ 800 como capital semilla.

En esos minutos también propusieron a Cobiosa ser distribuidor de Australcell. Cobiosa es una empresa española, encargada de la distribución de ingredientes activos que luego se ocupan en distintas áreas de la medicina. Tiene 50 años en el mercado y presencia en más de 40 países.

“Ellos se motivaron y quisieron hacerse socios”, cuenta García. Los españoles terminaron comprando el 15% de Rubisco, y se convirtieron en su principal distribuidor. La otra parte del capital semilla se consiguió a través de otro fondo de la Corfo y un fondo chileno cerrado.

Garcia agrega que varias empresas chilenas se han interesado en Rubisco, “pero nosotros queremos hacer un lanzamiento potente y desde Cobiosa van a lanzar el producto con bombos y platillos”. Cobiosa hará un gran lanzamiento de Australcell en la feria In Cosmetics de París, en abril del próximo año.

García estima que el escalamiento a toneladas de Australcell, que se produce en laboratorios en Suecia, estará listo a mediados del próximo año y ahí comenzará a comercializarse el ingrediente activo que podrá estar presente en cremas, entrando principalmente en el rubro del Skin Care y cosméticos.

La tecnología

Conscientes del cuidado medioambiental, García comenta que todo el proceso de extracción del alerce se realiza en las mejores condiciones posibles, con el objetivo de no afectar a esta especie nativa.

La tecnología de Rubisco reemplaza a las plantas como materia prima para la producción de ingredientes naturales. Además, reduce en un 99,8% el uso de agua, no degrada los suelos agrícolas y se puede lograr una extracción ilimitada en cualquier época del año. Por otra parte, también elimina a los pesticidas de la ecuación.

“Garantizamos una producción estable, ya que nuestra materia prima es cultivada en condiciones controladas”, agrega García.

El CEO también agrega que por ahora Rubisco seguirá su camino en el mundo de los ingredientes cosméticos, además de que los grandes laboratorios ya han declarado públicamente su apuesta de tener el 100% de todos sus ingredientes sustentables en todo su proceso productivo y con especial cuidado en la huella hídrica, en el corto plazo.

En Rubisco no se cierran a las diferentes posibilidades que trae su tecnología. Además del alerce están trabajando ahora con maqui, cannabis, lúpulo y quillay. Actualmente no hay más de 30 empresas en el mundo que trabajan con cultivos celulares. Rubisco es la única en Latinoamérica.

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