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Tecno

¿ El fin de los excesos en Silicon Valley?

¿ El fin de los excesos en Silicon Valley?

Los errores que cometió Elizabeth Holmes siguen pasando, impulsados por la abundante liquidez.

Por: Marcela Vélez-Plickert | Publicado: Sábado 15 de enero de 2022 a las 21:00
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Es hora de cambios en Silicon Valley, al menos eso dicen cuatro de los capitalistas de riesgo más mediáticos. El podcast que les traigo esta semana es el episodio 62 de All-In, el podcast que reúne a Chamath Palihapitiya (Social Capital), David Sacks (Craft Ventures), David Friedberg (The Production Board) y Jason Calacanis (inversionista ángel). Es el podcast favorito de miles de inversionistas retail, que siguen sus apuestas por determinados sectores y empresas, como verdaderos gurús.

Los cuatro amigos son también muy activos en Twitter, donde han repetido varias veces que el caso Theranos no tiene nada que ver con Silicon Valley, ni con su industria de riesgo.

¿Su argumento? Ninguno de los fondos establecidos, como Sequoia o el propio Social Capital de Palihapitiya, invirtieron en Theranos.

“Está bien fracasar en Silicon Valley. Una de las mejores cosas en Silicon Valley es que no castigamos el fracaso. Su problema es que engañó a gente que sí invirtió…. Hubo banderas rojas por todas partes, el hecho de que no había inversionistas VC (venture capitalists) expertos involucrados, nadie de biotech que pueda hacer due dilligence, fueron todos family offices privados, gente que va a Silicon Valley con grandes cheques”, cuestiona Sachs, casi en una defensa del gremio.

Diagnóstico aparte, lo interesante del episodio 62 es la descripción que hacen de lo que sucede hoy en Silicon Valley y del “Gran Reajuste”, como llaman al proceso que creen ya ha comenzado y en el que bajarán drásticamente las valoraciones de las startups.

Según estos inversionistas, las “banderas rojas” que surgieron alrededor de Theranos son más comunes de lo que uno pensaría. “Estábamos trabajando en un trato (con una startup), seis ceros, y nos dijeron ‘ninguna de las otras firmas nos piden due dilligence, por qué te la daríamos a ti’… nos fuimos”, relata Calacanis, y Palihapitiya confirma: “Ahora preguntas por due dilligence y te miran indignados… ‘cómo te atreves’”.

La culpa, coinciden, está en el exceso de liquidez. Esto ha llevado a que inversionistas no especializados (family offices o individuos de alto patrimonio) inviertan solo porque otros se lo recomiendan o alguien a quien conocen o admiran entra a un negocio. Es dinero fácil para los emprendedores, que no requieren de trabajar demasiado en sus proyecciones de negocio y números para convencerlos. Como anécdota, Calacanis cuenta que la startup que no quiso compartir sus balances obtuvo cheques más grandes de otros inversionistas menos demandantes.

Esto está llevando a casos preocupantes, advierte Palihapitiya: “Hay un fraude en biotech ahora mismo. Es una empresa que en su plan de negocios en el ítem ingresos brutos tenía un asterisco. Si hay un número que no puede ser un asterisco es ese. Es de locos. Friedberg la llama Theranos 2.0”.

Nadie dice el nombre de la empresa. Pero no es necesario, porque, como otras en el sector, se trata de firmas aún privadas, que están en su segunda, tercera o cuarta ronda de financiamiento.

Sin embargo, el exceso de liquidez está por acabar y esto traerá cambios profundos en el mercado, también de venture capital. La Reserva Federal está acelerando los motores para más alzas de tasas de las que se había previsto hasta hace unas semanas (al menos cuatro). Las alzas no serán dramáticas (se proyecta que la tasa de referencia seguirá por debajo de 1% a fin de año), pero suficiente para impulsar un ajuste en portafolios.

Los cuatro amigos anticipan que habrá una fuerte baja de valoraciones en el mercado, por la presión de inversionistas porque unas 900 empresas unicornios salgan al mercado y así recoger utilidades. Además, el fin del capital ultrabarato llevará a los inversionistas a pensar más antes de apostar por negocios más riesgosos.

Ahí es cuando viene el consejo para los fundadores: ser rentable desde el primer día. Los cuatro inversionistas coinciden en que el modelo de “crecer a costa de utilidades” está llegando a su fin, y la forma de sobrevivir el “Gran Reajuste” -como llaman a esta nueva etapa- es tener negocios rentables. Palihapitiya pone un ejemplo: Facebook, donde trabajó en los inicios, vendía anuncios de póker en línea; “siempre fuimos rentables, desde el día uno”.

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