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Cultura

La marca chilena de joyas hechas en la cárcel que replicará su modelo en España

La marca chilena de joyas hechas en la cárcel que replicará su modelo en España

María La Biyux, que realiza joyería textil con mujeres privadas de libertad en Santiago, Valdivia y Puerto Montt, partirá en marzo a trabajar en un refugio para mujeres víctimas de trata de personas en Madrid.

Por: Nicolás Durante | Publicado: Viernes 18 de febrero de 2022 a las 11:00
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Lo primero que hizo María José Aguirre cuando pasó el primer control de seguridad de la cárcel de mujeres de Santiago hace cinco años, fue mirar hacia el cielo. Ahí, observando un cuadradito de cielo azul, prístino, pensó que era una señal.

Aquí es. Sea lo que sea, resulte o no, está bien acá”, recuerda ahora la creadora de la marca María La Biyux, que produce joyería textil elaborada por mujeres privadas de libertad en Chile y que está a días de dar el salto internacional. 

Cote Aguirre, como es más conocida, había decidido dejar una carrera de 12 años en el mundo corporativo y, tras ser madre, empezó a hacer asesorías a pequeñas marcas. Una de ellas, Fran Caselli, le preguntó si podía pagarle en canje. Así comenzó con un curso de telar y se enamoró de la técnica. 

“Me empecé a conectar mucho con el tejido, con el color, con la reparación, de empezar a tejer y armar una nueva realidad, que era algo significativo para mí también. Empecé a mezclar telas, qué pasa si pongo un terciopelo, hice unos cuadros tejidos, con texturas, los publiqué en Facebook y mis amigas me preguntaban en cuánto se los vendía. Ahí ví que había algo”, recuerda ahora.  

Tenía el componente moda, lo reparativo y terapeútico, pero le faltaba el componente social y de género, pensó. Y ahí surgió la idea de llevarlo a la cárcel de mujeres. “Fue pura intuición. Algo me indicó que era una buena idea”, explica.

Sin haber pisado antes una cárcel, golpeó la puerta de las autoridades de Gendarmería, les dijo que tenía un proyecto que quería compartir, entregó los detalles, las horas de capacitación, explicó que era una oferta laboral remunerada, de largo plazo, significativa para las mujeres, que les permitía entregar apoyo económico a sus familias y que se pudieran validar ellas mismas. 

Le respondieron que podía partir al día siguiente. Era 2016. La primera generación de mujeres que participaban en el proyecto tenía desconfianza, porque no era la primera vez que les traían iniciativas de manualidades: varias de ellas duraban un tiempo y luego no había más vinculación. 

Evitar prejuicios

Lo que hizo Aguirre fue un programa de seis meses que incluía horas de capacitación, acompañamiento, ir todos los jueves al penal a dejar materiales y buscar producción. Además, el 20% del valor neto del producto que elaboraran era para las reclusas. Se vendiera o no, ellas recibían todos los meses el dinero. De la venta, publicidad, packaging y delivery se encargaba Maria La Biyux. 

“Lo primero que se dice al iniciar el trabajo es ‘aquí no se habla ni de causas ni de condenas, yo no sé por qué estás acá, ni tampoco quiero saber’. Eso evita prejuicios”, explica Aguirre, y cuenta una anécdota. “Maite Rodríguez fue una de las primeras en aparecer en redes sociales con un collar de Maria La Biyux. Las chiquillas dentro de la cárcel no lo podían creer. Eso las empoderaba, y si había un allanamiento, era lo primero que protegían”. 

Algunas cuando salen en libertad siguen trabajando desde sus casas y van a dejar la producción directo a la tienda que tiene ubicada en el Drugstore de Providencia. Las ventas también las hace online a través de su página web y en Cornershop. Además, trabaja con penales de Valdivia y Puerto Montt. 

“Yo no soy una empresa de reinserción social, sino que acompaño al interior del penal. El post penitenciario es complejo. Nosotros les damos herramientas para que sigan trabajando, pero hay miles de factores que no se pueden controlar. Hay temas familiares, culturales, de arraigo. Tienen que volver a vincular con la familia que no veían hace años, tienen que parar la olla rápido. Yo comparto la visión de que en Chile se encarcela la pobreza, como dice la madre Nelly León”. 

España y Francia llaman

Hace tres años, Domestika, la plataforma global de cursos de manualidades, la fichó. Le mandaron un correo diciendo que habían visto lo que hacían y los comparaban con Caralarga, una marca de artesanía mexicana cuyos accesorios se lucen en pasarelas de moda y en portadas de la revista Vogue. Aguirre no lo podía creer, y dijo que sí. Hoy el curso está traducido a varios idiomas y lo han comprado más de 7 mil personas de países como Estados Unidos, España, Francia, Italia y Brasil. 

Gracias a ese curso fue que los vieron en España. 

El año pasado se contactaron desde la asociación Amar Dragoste, una organización sin fines de lucro que trabaja con mujeres víctimas de trata de personas. Están insertos en Getafe, barrio industrial de Madrid con mayor índice de prostitución y población femenina vulnerable de la ciudad.

En esa área tienen un refugio para aquellas mujeres y hasta allí, el 2 de marzo, llegará María La Biyux con su joyería textil. Significará, dice, una oferta de trabajo remunerado para ellas.

Hoy ya están en Europa en algunos puntos de venta, han probado el mercado y el resultado ha sido bueno, por lo que sí hay espacio comercial para que lo que generen las mujeres de Madrid. 

María José Aguirre viajará en marzo también a Paris, allí será parte del lanzamiento de su marca en la plataforma Who’s Next X Ulule entre el 1 de marzo y el 15 de abril, una iniciativa que empujaron The Rêve Company, especialista en moda ética y sostenible con sede en la capital gala, y ProChile Francia. 

“Poder ingresar al mercado francés que está a la vanguardia de la moda, el diseño y el lujo, pero también del consumo responsable y consciente, es parte de nuestro gran sueño”, concluye Aguirre.

El nuevo plan maestro del Persa Víctor Manuel

En enero de este año, la arquitecta Gabriela Medrano se convirtió en la primera directora cultural del Persa Víctor Manuel, con una misión muy clara: que la cultura tenga mayor visibilidad en este espacio y sea un polo imperdible dentro de Santiago.

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