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Lecciones de Vida

Ilustrador catalán y la historia de su libro con Olivia Newton-John: "Tras el Festival de Viña me escribió para echar andar el proyecto"

Ilustrador catalán y la historia de su libro con Olivia Newton-John: "Tras el Festival de Viña me escribió para echar andar el proyecto"

Ignasi Blanch (58) es uno de los artistas que pintó el Muro de Berlín tras su caída. 20 años después, en la conmemoración de este hito, conoció a Olivia Newton-John. Hace cuatro años lanzaron juntos el libro “Liv on”, con el que ella buscó transformar el duelo personal -el cáncer que padecía desde 1992- en sanación.

Por: María José López | Publicado: Sábado 13 de agosto de 2022 a las 04:00
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Con Olivia nos conocimos en Berlín en 2009. Era el aniversario 20 de la caída del muro. Fui el único representante español de un proyecto internacional que se llama East Side Gallery, la galería de arte al aire libre más grande del mundo.

Nací en Les Roquetes (al sur de Cataluña) y vivo todavía en Barcelona. Soy licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, y residí tres años en Berlín, donde me especialicé en técnicas de impresión y grabado en el centro Künstlerhaus Bethanien. Estaba ahí cuando cayó el muro, el 9 de noviembre de 1989, y ese día salí corriendo a fotografiar la ciudad.

Diez meses después, en septiembre de 1990, fuí elegido para representar a España con el proyecto de una pintura en esa porción de muro que no se había destruido, en el tramo entre el puente Oberbaum y la estación central de Berlín del Este, a orillas del río Spree. La obra se llamó Parlo d’amor (Hablo de amor), mide 5 metros de largo, y sigue en pie 32 años después. En ella se ven tres rostros masculinos que buscan su sitio en el mundo, tal como yo a mis 26 años. 
 

El primero de cuatro encuentros

Con el marido de ONJ, John Easterling, y la cantante en Berlín, 2009. Ese día el ilustrador le regaló un libro con sus trabajos. Así se conocieron.

El año 2009 fui a Berlín a restaurar la pintura. Estaba anunciado que Olivia estaría en la ciudad con su marido, John Easterling. quien presentaría productos de dietética natural (él es fundador de la empresa Amazon Herb Company, de insumos naturales de salud). Ahí tuve la ocasión de saludarla. Me presenté por mi trabajo de dibujante. Quería agradecerle tantos años de su música, porque la escuchaba desde la época de Grease. Y hacerlo mediante un trabajo, dibujos hechos por mí.

En 2007 había ilustrado un libro sobre una historia que me gusta mucho, Alicia y el País de Maravillas. del autor Ángel Burgas. Le regalé un ejemplar. Mi atrevimiento hizo que, aparte de la suerte de que lo encontrara lindo -porque podía suceder que no le gustaran mis dibujos-, esto funcionara. Días después me envió una tarjeta a mi casa agradeciendo mucho el libro, y diciéndome cuánto le gustaron mis dibujos. Estaba sorprendido.

Fue el inicio de distintos encuentros que sostuvimos más adelante: en 2013, en Birmingham, Inglaterra; en 2017, en Londres; y en Barcelona, en 2019. Fui un seguidor de ella toda la vida, aunque nunca me consideré un fan. Nunca en la vida sospeché que esto de entregarle un libro nos llevaría a trabajar juntos.
 

“Me arriesgué y me dediqué a ilustrar las 11 canciones de su disco”

Olivia Newton-John y Blanch, en Birmingham, 2013.

Intercalo mi trabajo de ilustrador con el de profesor de ilustración en la Escola de la Dona, por donde han pasado alumnas chilenas.

En 2013 viajé a Birmingham, Inglaterra, a ver su concierto en NIA Academy. No tenía pase VIP, compré entrada normal. Al final del recital, uno podía quedarse para hablar con ella. La saludé, conversamos, y le pedí el prólogo de un libro sobre cáncer que estaba escribiendo mi hermano. Olivia estaba también trabajando en temas de la enfermedad: ella la padecía desde 1992. Y en esa charla surgió la posibilidad de hacer algo juntos.

Ella me comentó ‘quizás podríamos hacer algo para mi hospital’ (en 2007 fundó el Centro de Bienestar y Cáncer Olivia Newton-John en Melbourne, Australia). Me quedé con eso. Creo que fui perseverante pero no insistente. Y busqué la siguiente oportunidad.

Pasaron los años, y en 2016, Olivia con dos cantantes más, la estadounidense Beth Nielsen Chapman y la canadiense Amy Sky, publicaron el disco Liv On, que es precioso, con canciones que hablan del duelo y de volver a vivir cuando sufres el dolor de perder a alguien. Me pareció tan bonito que ahí sí que me arriesgué: me dediqué a trabajar tres meses ilustrando las 11 canciones del disco. Ya lo había hecho en otras ocasiones para artistas catalanes, menos conocidos que Olivia, claro. 
 

“Tuve nervio de que no le gustaran mis dibujos”

Se acercaba el concierto en el que las tres promocionarian Liv On, en la Union Chapel en Londres, en enero. No podía demorarme mucho. Me preocupé de dedicarle tiempo a cada canción y hacer un dibujo fiel a lo que transmitía el texto. Y encontrar el tono, transmitir el mensaje. Era fácil, pues las letras eran muy bonitas.

Tuve mucho nervio, de que les gustara y les pareciera que no traicionaban su trabajo. Hice los dibujos de la misma manera que los hago siempre, a mano y sobre papel. El tono que elegí, fue el azul. Preparé un dossier, una carpeta con tres copias, una para cada una, y volé de Barcelona a Londres. De nuevo esperé al final del concierto. Me vio, me saludó y le mostré mis dibujos: le encantaron e inmediatamente acordamos hacer el libro. Le apasionaba la idea.

Ella se acordaba de mi libro de Alicia, me lo comentó. Pero sobre todo le impresionó que alguien dedicara tiempo, perdido tal vez, a hacer los dibujos. Funcionó, ahí está el libro. Creo que parte del éxito es que presenté los dibujos en su porte tradicional, en papel. No hubiera sido igual haberlo mostrado en versión digital, con un Ipad, pasando las imágenes con un dedo en una pantalla. Hay una parte del trabajo hecho a mano que de algún modo se pierde en soporte digital, estoy convencido de eso.
 

“Tuvimos una bonita relación”

Ignasi Blanch con Olivia Newton-John, Amy Sky y Beth Nielsen Chapman, en Londres, 2017.

Inmediatamente al llegar a Barcelona, y ella a EEUU (vivía en un rancho en California), me escribió. Desde entonces nos estuvimos comunicando hasta enero de este año. Nos saludábamos para los cumpleaños y navidades. Teníamos una relación muy cercana. 

Olivia estuvo en Barcelona en 2019 celebrando la publicación del libro, la visité en el hotel donde se quedó con su marido, conoció a mi pareja...solía mandarle fotos donde yo estaba, había una relación muy cercana considerando que ella es una estrella de ese tipo, ¿no?

Para el Día de la Mujer le mandé un dibujo que hice un poco melancólico, triste. Me comentó ‘Ignacio, con lo alegre que tú eres, haz un dibujo positivo, otra cosa’. Lo hice, lo publiqué, y ella lo compartió en sus redes. Varios de mis dibujos los publicó en su cuenta personal. No sé si podría decir que éramos amigos. Porque ella debe haber tenidos muchos. Pero sí podría decir que tuvimos una relación de confianza todos estos años, una bonita relación.

En 2017, tras el Festival de Viña, yo justo iniciaba el libro. Y Olivia, al día siguiente de presentarse, me escribió para echar a andar ese proyecto. Recuerdo siempre esto, de la sorpresa que me produjo que ella pensara, después de ese concierto, que teníamos un proyecto para armar un libro juntos. Yo tenía mucha ilusión en hacerlo, por eso me acuerdo tantísimo de ese concierto. Además, porque fue un éxito. 
 
“En enero dejamos de escribirnos. Quizás sabíamos que esto iba a pasar”. 
Trabajamos en conjunto, yo con y ella y con su agente. Revisaba las páginas, el diseño, los textos que estaban en inglés, español y catalán. Teníamos un grupo entre los cuatro -las tres cantantes y yo-, para ver qué tipógrafía usar, detalles de ese tipo. Y yo lo veía con la editorial (Flamboyant). También colaboré con algunos de sus videos. Por ejemplo, para la canción ‘Impossible’, hicieron una versión con lenguaje de señas para personas sordas, y me encargó los dibujos para el video. 
Se imprimieron 3 mil libros en cada idioma, yo vi la relación con la editorial, y toda la parte mercantil la siguió la agencia de Olivia. Ella decidió que en la parte de atrás del libro, se incluyera el disco. Y que todo lo que recaudara el libro, fuera en beneficio de la investigación del cáncer. Dos de los dibujos originales, firmados por ella, se subastaron en EEUU para la investigación del cáncer. Me alegro que con el libro logró sumar más recursos para algo que a ella tanto le importaba.

Mientras trabajamos, no había anunciado que se había enfermado de nuevo. Nunca hablamos de su enfermedad en los correos. Ella siempre estuvo bien, en todo momento. Era una mujer muy optimista siempre. En enero dejamos de escribirnos. Quizás sabíamos que esto iba a pasar.
 
“Tenía la ilusión de que el cáncer fuera una enfermedad crónica”.
La película que nos marcó a todos fue Grease. Inmediatamente después, Xanadu. El enganche con su voz y carisma, fue con Grease. De sus canciones, para ella era muy especial I love you, I honestly love you, la cantaba al final de todos sus recitales. Era una mujer con una educación muy selecta. Haber dedicado estos últimos años a la investigación de cáncer, fue un acto de generosidad enorme.

Tenía la ilusión de que el cáncer fuera una enfermedad crónica, e implantar tratamientos alternativos a la medicina tradicional, hierbas, tratamientos para el dolor. La echaremos de menos”. 


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