Click acá para ir directamente al contenido

Lecciones de Vida

Javier Macaya, presidente de la UDI: “Esto no es una pataleta”

Javier Macaya, presidente de la UDI: “Esto no es una pataleta”

"Hemos dado muestras contundentes del compromiso de tener una nueva Constitución, y eso requiere reflexiones y espacios de conversación", asegura Macaya a DF MAS.

Por: María José Gutiérrez - Foto: Verónica Ortíz | Publicado: Sábado 17 de septiembre de 2022 a las 21:00
  • T+
  • T-
"Hay que hacer una reflexión mucho más profunda de la que se ha hecho hasta el momento de un resultado que fue bien categórico y que la misma izquierda reconoce públicamente como la derrota más contundente que han recibido en décadas. Y da la impresión de que el gobierno aún no lo asume y pretende seguir haciendo exactamente lo mismo en la lógica de ‘ni un paso atrás’.

Yo creo que la derrota del proyecto ideológico que representó la Convención, un programa de gobierno que coincide bastante con el texto constitucional que fue rechazado, tiene que ser más decantado, no solamente por el gobierno sino que por el Presidente Boric. Y hoy vemos al gobierno, que así como intervino en la campaña del Apruebo de manera bastante visible por todos los chilenos, ahora pretende intervenir en una conversación que se está construyendo en el Congreso para un nuevo proceso.

Cualquier posibilidad de diálogo se entrampa con un gobierno que está en esa actitud: la ministra (vocera de gobierno) Camila Vallejo dio por hecho un acuerdo con bordes idénticos al proceso que fracasó, o Carolina Tohá (ministra de Interior) que empujaba alcanzar un acuerdo para irse a bailar cueca el 18 de septiembre tranquila. 

"Los únicos que ponen trabas son los maximalistas"

Obviamente esto no es una pataleta. Hemos dado muestras contundentes del compromiso de tener una nueva Constitución, y eso requiere reflexiones y espacios de conversación. Los únicos que ponen trabas son los maximalistas: los que quieren hacer todo igual al proceso que fracasó rotundamente el domingo 4 de septiembre y también aquellos que apelando al famoso artículo 142 pretenden quedarse en el statu quo.

Nosotros hemos mantenido firme nuestro compromiso, hemos dado muestras de estar sentados en las conversaciones iniciales y evidentemente era importante hacer una pausa y una mayor reflexión respecto de lo que estaba ocurriendo.

Tengo la convicción de que por el bien de Chile tenemos que cerrar el tema constitucional.
Para todos los chilenos estos seis meses no han sido buenos, y cuando sumas a personas de mayor trayectoria de diálogo que fueron parte de años muy buenos para Chile -los de la ex Concertación, hoy tan vapuleados por esta generación que gobierna- se tiene que notar. Y eso no ha ocurrido. 

Tengo la convicción de que por el bien de Chile tenemos que cerrar el tema constitucional. No podemos dejarlo como un limbo abierto que cada año va a seguir dividiendo a la sociedad chilena. Nos hemos enredado mucho en formas: si va a ser paritario, si va a ser con participación de los pueblos originarios, que son temas aceptables en la composición de un órgano.

Pero parto desde atrás y con las dos puntas: tiene que ser una nueva Constitución aprobada por la gran mayoría del pueblo de Chile en un plebiscito de salida; y en el inicio, a nuestro juicio, uno tiene que ser capaz de entender que más importante que  el órgano que la construya -yo creo que tiene que ser un órgano democráticamente electo, pero eventualmente otros postulan que tiene que ser el Congreso; otros, los expertos; otros, una composición mixta-, son los bordes, límites bien definidos que eviten la refundación de Chile como se pretendió en la anterior Convención.

Sumado a los cuatro bordes que eran necesarios pero no suficientes de la anterior Convención (carácter democrático de la República de Chile; respeto a los DDHH, a las sentencias ejecutoriadas y a los tratados internacionales), tienes que agregar cosas como por ejemplo el carácter de Chile como una nación; prever que no se tenga dos poderes judiciales que dividen a los chilenos; la importancia de órganos autónomos como el Banco Central, el Ministerio Público, la Contraloría; la existencia de cámaras simétricas que eviten borrar de un plumazo la existencia del Senado como se conoció… eso lo dijo Lagos Weber, no yo. Estos contornos tenemos que construirlos antes de que empiece a funcionar el órgano. 

Los expresidentes y su papel en la futura Constitución 

La próxima reunión es el 23 de septiembre. Lo más importante es definir a la brevedad a las personas que nos pueden ayudar a que la conversación continúe. Creo que tenemos que recurrir a expertos en esta etapa porque no hay espacio para elecciones en el corto plazo, lo ha dicho el Servel, y comenzar el trabajo inmediatamente.


Algunos postulan que podrían ser los ex presidentes… me parece que tienen un rol que jugar; también personas que tengan experiencia académica, laboral, de vida -no necesariamente constitucionalistas- que sean designadas idealmente en proporción a las fuerzas políticas que tienen representación parlamentaria.

Sin esto, podemos terminar generando que la clase política nuevamente renuncie a su rol y se lo entregue a la ciudadanía para que ellos definan qué quieren hacer con la continuidad del proceso constituyente. 

En la UDI, hay militantes que felicitan este rol más dialogante y otras a las que les gustaría que cumpliéramos un papel más similar al que cumple el Partido Republicano. 

Respeto que haya un sector de la derecha que quiera mantener todo como está, es una posición legitima, democrática, tienen fuerzas políticas en el Parlamento que defienden eso, pero no puede condicionarnos. Tenemos un compromiso y lo vamos a cumplir. Si ser de centro es tener una disposición a buscar acuerdos en un momento en que Chile lo exige, puede ser una categoría, pero yo voté Rechazo en el plebiscito de entrada.

La calma y la prudencia

El rol de hoy exige tener diálogo con personas que en el pasado no dialogábamos. Respeto y valoro mucho lo que hicieron senadores de la DC como Ximena Rincón y Matías Walker; los amarillos; Oscar Guillermo Garretón, Óscar Landerretche… personas que no habían trabajado políticamente con nosotros y fueron capaces de entender que lo que se jugaba acá era mucho más importante que quien era alcalde por cuatro años, se jugaban décadas. Ahora, si es una alianza a largo plazo, creo que hay que darle tiempo al tiempo. 

Si nosotros tratamos de sacarle partido a la victoria del Rechazo, poner al gobierno de rodillas, o entre la espada y la pared, humillarlo, no vamos a estar contribuyendo al ambiente que Chile necesita hoy. Por eso calma, prudencia, no apurar un acuerdo, y tampoco eternizarlo. 
 

El rol de Andrés Chadwick en su entrada a la política

Entré a la política por algo circunstancial. Es bastante literal: si ese día me hubiese tomado el café cinco minutos después, no estaría aquí. Me crucé en la calle con Andrés Chadwick, y me ofreció ir de candidato a diputado por San Fernando. Me dejó dando vueltas la idea. Yo no era militante, pero votaba por candidatos de la UDI hasta los 30 años, que fue el momento en que se generó esta conversación.

Chadwick había sido mi profesor en Derecho en la UC y cuando yo estaba en primer año y él estaba de candidato a senador en mi región, me comenta: ‘Tú eres de la familia Macaya de Placilla (VI región), ¿por qué no me ayudas allá?’. Le conseguí una sede para que hiciera sus reuniones, pero no fue más que eso. No fui dirigente universitario, ni gremialista.

Estudié en el Colegio Marista de San Fernando, crecí en Colchagua y me vine a los 18 años a Santiago a la casa de mi abuela para estudiar en la universidad y empecé temprano a construir una oficina de abogados, con socios y amigos de toda la vida dedicada al derecho tributario. 

Hasta que nos volvimos a cruzar con Chadwick caminando por El Golf 12 años después. 

Dije que sí porque tenía un interés por lo público
y porque me fijé que podía ganar: fui pragmático, no iba a meterme en algo que me dejara derrotado, endeudado, sin amigos. Transmití en la casa que estaba con esta inquietud y a pesar de que hubo alguna resistencia en un comienzo, porque mi familia no quería que me metiera a la política, al final después de un par de semanas me apoyaron. En lo familiar es muy difícil estar en la política como me ha tocado a mí, y evidentemente ha tenido costos. 
 

Las conversaciones con Boric

Respeto al Presidente en la validación democrática que tiene, en la parte humana, entendiendo que más allá de las diferencias ideológicas que tenemos y en las herramientas que creemos para el fin, queremos lo mejor para Chile. Pero creo que los primeros seis meses han sido decepcionantes incluso para sus votantes y hoy no veo una respuesta adecuada a cómo se va a enfrentar la crisis económica.

Van a insistir en lo mismo cuando el clima político hoy exige moderación. No podemos desconocer que la mayor urgencia que tiene el gobierno es tomar el toro por las astas frente a la violencia y la delincuencia y creo que se está quedando en el discurso, y en algunas querellas -que ni siquiera las presenta por ley antiterrorista- para enfrentar la escalada de violencia que se ha visto en esta última semana. El fin de semana asesinaron a tres compatriotas en encerronas, ¡dónde está la agenda legislativa en esta materia! 

He tenido con el Presidente conversaciones sobre enfoques para enfrentar la delincuencia, que creo que están siendo equivocados de parte del gobierno. Él escucha, toma nota, pero las decisiones las toma él. 

Moy de Tohá: "Este país necesita que a mi hija le vaya bien"

La madre de Carolina Tohá concentró las miradas para el reciente cambio de gabinete. Aquí repasa episodios de su vida: cuenta que creció “entre mapuches” y que su hija le contó que asumiría como ministra del Interior el martes a las 2 am. “¿Qué va a pasar con mi chiquilla?, pensé mientras vi a Carolina asumir en La Moneda. Es difícil traducir en palabras lo que uno siente”, confiesa.

SIGUIENTE »
« ANTERIOR