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Lecciones de Vida

Marco Enríquez-Ominami: "He resistido 14 acusaciones penales. Tengo mucha fuerza y mundo interior"

Marco Enríquez-Ominami: "He resistido 14 acusaciones penales. Tengo mucha fuerza y mundo interior"

Por: Sofía García-Huidobro | Publicado: Sábado 20 de noviembre de 2021 a las 04:00
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Dije que mis canas no son cloro porque ahora estoy más preparado, más aterrizado, pero igual de rebelde. Recorrer Chile 12 veces hace una diferencia. En 2009 mi hija Manuela tenía 5 años, ahora tiene 17. La Fernanda tiene 26 años. Uno no es el mismo padre.

Pasan los años, pero estoy en el peak de energía. Nunca he estado más fuerte, más ágil. Mi problema es la leche condensada, la cantidad de litros que soy capaz de absorber. A pesar de la sabiduría, la enorme experiencia y lucidez que tenemos en nuestro plan de gobierno, sigo siendo un esclavo de la leche condensada.

Creo que el del lunes fue un verdadero debate. Voy a decir algo arriesgado, pero lo pienso: la campaña empezó ahí. Porque antes estuvo la cuarentena, el juego de Kast “1,2,3 momio es”, el escapismo de Boric. Este fue el debate más visto, por el horario, el formato, los periodistas: se logró llegar a fondos y fijar posiciones. Opino con mi doble pasaporte, de candidato y director de televisión.

Ambos -Kast y Boric- son una amenaza. Quien cumple con la ley para ser candidato, merece el respeto, lo que no quiere decir que voy a borrar mis enormes preocupaciones ante la posible llegada de un candidato de extrema derecha a segunda vuelta.

Respecto del diputado Boric, como le dije, él quería que yo lo cuidara pero yo no fui de cuidador. Frente a la amenaza de Kast tenemos a un candidato improvisador y eso es complicado porque el 2022 va a ser un año bravo en materia económica.

Sistemáticamente Gabriel ha escapado de mi propuesta de unidad

Sistemáticamente Gabriel ha escapado de mi propuesta de unidad, pero aun así a partir del lunes lo recibiremos con los brazos abiertos para competir en segunda vuelta, lo necesitamos.

Me preguntan todo el día si me tiño las cejas, si me tiño el pelo. Me río. Vengo escuchando la calificación de metrosexual desde hace como 30 años. Al principio tuve que averiguar a qué se referían. Me lavo los dientes tres veces al día, uso hilo dental, me afeito con triple hoja. Shampoo y cremas les voy robando a mis hijas, paso por los baños y saco.

No me siento especialmente vanidoso, pero tengo preocupación por la limpieza. Ahora hay 30 grados de calor y ando con corbata. Me encantaría usar polera, pero me pongo corbata en señal de humildad y educación. Además, es una manera de protegerse; aquí estoy para decir barbaridades que desde una corbata suenan más amables.

He resistido 14 acusaciones penales. Tengo mucha fuerza y mundo interior. Mis mejores amigos son los libros. Los perros me fascinan, tengo dos quiltros: Benito y Loló. Cuando niño vivíamos con mi mamá en un departamento pequeño en el exilio y tenía prohibición de tener perro. En Chile, de adolescente, tampoco me dejaron.

Hasta que una pareja me regaló a Freddy Rincón. Vivió como 18 años. Hicimos una vida de solteros juntos. Murió en 2009 y ahí adopté a MEO. Terminé con tres perros gracias a la habilidad política de mi hija Manuela. Mi vida ahora se divide entre verlos y no verlos. Pertenezco al grupo de seres humanos que se enamoró locamente de los perros.

Con Karen somos una pareja deconstruida moderna. Esta vez ella tiene un programa de televisión que le va estupendo (Zona de encuentro, TVN). Valoro que la sociedad chilena no haya caído en la trampa de que es una debilidad que la mujer no esté como un ficus al lado de su hombre.

Siempre echo de menos a la Karen, pero somos una pareja contemporánea, actual. No tengo por qué invadir su proyecto. Ella sabe que cuenta conmigo y yo con ella. En lo importante estamos juntos. Somos militantes el uno del otro.

Hace un año estrené el documental El fondo a la izquierda y estoy preparando dos documentales que tuve que interrumpir por los próximos cuatro años. Los tendré que estrenar como expresidente.

Juego tenis, troto, hago pesas y paseo a los quiltros una hora diaria. A veces lo hago a las 1 de la mañana, porque además vivo en un barrio de Vitacura donde sospecho que no me quieren mucho.

Cuando uno va a un debate uno estudia sobre distintas materias. Estudié filosofía, me gusta ir a lo sustantivo. El cambio requiere sustancia. Eso me fascina de las campañas. Recorrer Chile es aprehender la realidad, absorberla, conectarse con un pueblo. Lo más difícil es el tiempo. Pude inscribirme al final, ha sido una campaña muy intensa. Me quedan tres días y siento que la campaña recién partió.

Cuento mal chistes y soy mal cocinero, pero un gran gozador. Y colaborador: lavo los platos, pongo la mesa. Tengo un plato de pollo al vino tinto y ajo que es mi especialidad, pero me dejan hacerlo poco porque es una bomba y queda la cocina impregnada.

El domingo probablemente tomaré desayuno con mi madre que adoro. Iré a votar y acompañaré a otros miembros de mi familia. Almorzaremos tarde y después vendrá un momento de paz republicana.